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“La Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios está sesgada en soluciones de mercado”
La Vía Campesina y el Relator Especial sobre Derechos a la Alimentación denunciaron que la organización para la cumbre de septiembre continúa "coptada" por las grandes corporaciones del agronegocio y deja en un lugar marginal los derechos campesinos y propuestas alternativas como la agroecología.
marzo 9, 2021
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Durante la asamblea plenaria del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, La Vía Campesina (LVC) expuso la preocupación respecto de cómo “los lobbies empresariales que defienden los intereses del agronegocio están influyendo y capturando” los preparativos para la Cumbre sobre los Sistema Alimentarios, que se realizará en septiembre próximo. La postura de la LVC coincidió con el informe del Relator Especial sobre Derecho a la Alimentación, Michael Fakhri, quien denunció que “la cumbre parece estar todavía muy sesgada a favor de un tipo de enfoque de los sistemas alimentarios: las soluciones basadas en el mercado” y advirtió que las directrices reflejan el proyecto del Foro Económico Mundial

La representante de LVC e integrante del Cetim, Perla Álvarez, enmarco su exposición en la asamblea plenaria del 46º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en la crisis alimentaria que generará la pandemia del Covid-19 y aseguró que será clave que “los Estados protejan las zonas rurales y promuevan sistemas agrarios más equitativos y transparentes, promoviendo también la cooperación multilateral internacional para resolver esta crisis” y apuntó sobre los mecanismos de “gobernanza multipartes”, con los que se buscan favorecer la entrada e influencia del sector privado en los espacios de decisión que deberían proteger el interés de los pueblos.

La Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios fue convocada por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, con el objetivo de «transformar los sistemas alimentarios» y «reducir la incidencia de las enfermedades relacionadas con la alimentación y curar al planeta». Pero como vienen denunciando las organizaciones campesinas, la convocatoria surgió de un pedido del Foro Económico Mundial y Guterres nombró como coordinadora de la cumbre a Agnes Kalibata, presidenta de la Alianza para una Revolución Verde en África. 

«Centrarse únicamente en el enfoque de soluciones de mercado para los sistemas alimentarios significará repetir la fórmula de soluciones que han demostrado ser incapaces de resolver el problema del hambre, desigualdad y la crisis climática”, lamentó Álvarez. La ONU reconoce que hay alimentos suficientes para las 7800 millones de habitantes del planeta, pero el actual modelo de sistemas alimentarios mantiene a 820 millones con hambre en todo el planeta.

La representante de la LVC exigió que los Estados integrantes de la ONU dejen de ignorar “las soluciones propuestas por sistemas alimentarios campesinos sostenibles, ahora consagradas en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales, como la agroecología”.

La forma en que se está concibiendo esta Cumbre pone en peligro los derechos humanos, la soberanía alimentaria de los pueblos, amenaza el futuro del planeta y contraviene no sólo el contenido de la declaración de derechos campesinos sino incluso la razón de ser de las Naciones Unidas como organización de interés público general”, sentenció Álvarez. 

La posición marcada por Álvarez ante el Consejo de Derechos Humanos refuerza el documento crítico publicado en diciembre pasado por LVC en el que advertía que la convocatoria a la cumbre “no fue mandatada por una decisión o un proceso intergubernamental” sino que surgió como respuesta de Guterres a un pedido del Foro Económico Mundial.

“Mientras que la Secretaría de la cumbre afirma que ‘será la cumbre más abierta de la historia’, su gobernanza sigue estando firmemente en manos de un puñado de grandes empresas internacionales, de personas ‘expertas’ conocidas por ser grandes defensoras de la agricultura industrial y de algunos Estados, los mismos que albergan a muchas de estas grandes empresas internacionales”, denunció la organización campesina. 

“La agroecología está ausente de los preparativos de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios” 

La preocupación dominante del Relator Especial es que la cumbre parece estar todavía muy sesgada a favor de un tipo de enfoque de los sistemas alimentarios, a saber, las soluciones basadas en el mercado”, destacó Fakhri en su informe y reconoció la preocupación de las organizaciones campesinas respecto de “la naturaleza del llamamiento del Secretario General de las Naciones Unidas reflejara un intento de los intereses empresariales de acaparar la política alimentaria mundial”. 

En ese tono, el relator especial apuntó que “los derechos humanos fueron excluidos de los preparativos de la cumbre; aunque ya han sido incluidos, aún permanecen en los márgenes”. “La secretaría de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios todavía no ha hecho de los derechos humanos un aspecto básico del proceso de planificación”, criticó el relator la tarea cumplida hasta el momento por Agnes Kalibata. 

“Aunque el título de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios parece indicar que los múltiples sistemas alimentarios deberían encontrar la forma de coexistir, en la actualidad los preparativos para la cumbre están dando prioridad a un tipo de conocimiento, a saber, la ciencia experimental, y a un tipo de política, a saber, la agricultura intensiva sostenible, también conocida como la nueva revolución verde”, le apuntó el relator. 

Fakhri resaltó que los primeros materiales para la preparación de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios “reflejaban los términos y el marco del proyecto del Foro Económico Mundial para transformar el sistema alimentario” y señaló que “desde la crisis alimentaria de 2008 existe la preocupación de que si el control de los sistemas alimentarios depende de los agentes financieros, las empresas y los empresarios, ello conducirá a una mayor inestabilidad”. 

“El sector empresarial ha sido parte del problema de los sistemas alimentarios y no se le han exigido responsabilidades”, sostuvo el relator especial y convocó a poner en foco las alternativas al sistema intensivo industrial: “La agroecología supone un enfoque diferente y actualmente está ausente de los preparativos de la Cumbre. La agroecología comienza con la pregunta de la dinámica del poder y plantea el problema como una cuestión relacionada con el acceso al conocimiento, los recursos y el control del sistema alimentario, como causas subyacentes de la inseguridad alimentaria y la malnutrición”. 

En ese tono, el relato convocó a trabajar con la declaración de derechos campesinos como “una perspectiva sistémica” que “si los países la incorporan en su legislación nacional, capacitaría a los gobiernos transformar sus sistemas alimentarios y cumplir con muchas de sus obligaciones en materia de derechos humanos”.