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Se presentó el II Congreso de Agroecología en Chaco
junio 7, 2021
Sección: Agroecología
Bajo la consigna "entrelazando saberes hacia el Buen Vivir", el Congreso Argentino de Agroecología busca resaltar el diálogo entre los saberes prácticos y ancestrales de los productores con los aportes de las diferentes disciplinas científicas. Las voces de las familias campesinas, académicos y funcionarios. Una agricultura que prioriza lo social, lo sanitario y lo ambiental.
Lanzamiento de congreso de agroecología

Por Mariángeles Guerrero

La Sociedad Argentina de Agroecología (SAAE) anunció el pasado viernes la realización del II Congreso Argentino de Agroecología, que se llevará a cabo virtualmente desde Resistencia, Chaco. El evento se desarrollará entre el 13 y el 15 de octubre. Desde SAAE sostienen que el desafío del encuentro «es mostrar las riquezas académicas y de prácticas concretas que existen en los territorios en toda su diversidad». El lema de la convocatoria es «entrelazando saberes hacia el Buen Vivir».

El comité organizador está conformado por integrantes del movimiento agroecológico del Noroeste argentino. Explicaron la intención de “expresar el compromiso de la agroecología en la construcción de sistemas productivos y de vida más saludables e integrales, que abarquen todas las dimensiones de la vida: desde lo productivo hasta lo artístico, tomando lo socio económico, lo político y lo cultural”.

Durante la presentación, desarrollada en forma virtual, Santiago Sarandón, presidente de la SAAE, explicó que “caminar hacia el Congreso es un logro muy grande, de mucho tiempo, de muchas personas”. El referente valoró como “un signo de madurez” y de “resiliencia” la organización de la instancia en pandemia. “Como dice el lema: el objetivo es entrelazar diversos saberes para otro mundo posible, que lo sabemos posible, pero también mejor, necesario y urgente”, sintetizó.

Remo Vénica es productor agroecológico, vive en Guadalupe Norte, en el extremo norte de la provincia de Santa Fe. Entre los alimentos que elabora, Vénica cuenta lácteos, granos, frutas y verduras. En 1987, él y su familia comenzaron a distanciarse del modelo convencional: “Estábamos a punto de perder la tierra por el uso de los agrotóxicos”, relata. Hoy su granja Naturaleza Viva es una referencia a nivel nacional en cuanto a experiencias agroecológicas.

“Lo importante es la modificación del ecosistema que fuimos logrando en estos años. Pasamos de 50 árboles que teníamos alrededor de la casa como cualquier gringo de la zona, a tener más de 20 mil árboles”, afirma el productor. “Desarrollamos un bosque productivo y tenemos la ventaja del aumento de la vida, de la fauna silvestre, entre ellos los monos, que hoy son sembradores de especies frutales”, describe. Actualmente cuenta entre 500 y 1000 kilos al año de maracuyá cultivado en el bosque. “Hoy no podemos decir que no es posible la producción agroeocológica, sino que además es más rentable, hace feliz a la gente y provoca un desarrollo territorial diferente para el crecimiento de una nueva ruralidad, para el rescate de las tierras de los campesinos del país y de la región”, sostuvo el referente durante la presentación.

Por su parte, Beatriz Zemunich, del Movimiento de Semillas Campesinas de Misiones, habló en el acto en representación de “las mujeres que con tanto esfuerzo luchan por el buen vivir, por la soberanía alimentaria y por el cuidado del ambiente”. La activista, que milita desde hace 25 años en la organización, comentó las acciones de promoción e intercambio de semillas que realizan en esa provincia del NEA. “Para nosotros es muy importante el cuidado de las semillas porque tienen memoria, son el alimento, la salud y el sustento de cada familia”, afirmó Zemunich. “Cuando compartimos una semilla lo hacemos con mucho cariño. La agroecología para nosotros es una forma de vida donde cultivamos diversidad”, expresó.

Según el Censo Nacional Agropecuario realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos en 2018, hay 2309 establecimientos considerados agroecológicos en todo el país, sobre un total de 249.663.

El relevamiento conceptualiza la agroecología como la «ciencia que busca la aplicación de conceptos y principios ecológicos en los sistemas agropecuarios para lograr una doble sostenibilidad. Se basa en principios como el reciclaje de nutrientes, la diversidad, las sinergias o la integración». En ese sentido, vale destacar que el estudio establece una diferencia -a los fines de la recolección de datos- entre este tipo de producción y la producción orgánica o de agricultura biodinámica (ésta se diferencia, en el censo, de otros tipos de agricultura ecológica ya que su calendario de siembra se basa en el movimiento de los astros).

La SAAE se constituyó en 2018 para aunar el trabajo de investigadores, extensionistas y docentes, con la práctica de agricultores y agricultoras fundamentadas en los principios agroecológicos. Dando cumplimiento a su objetivo de promover estos principios en la sociedad, la entidad organizó el Primer Congreso Argentino de Agroecología, realizado en septiembre de 2019 en Mendoza. Durante el mismo, se decidió la realización del II Congreso en 2021, en Resistencia.

Compromiso oficial y acciones pendientes

Las políticas públicas en materia de agroecología en Argentina tienen diferentes matices. Por un lado, en agosto de 2020 se creó por primera vez la Dirección Nacional de Agroecología, cuyo titular es Eduardo Cerdá, quien además es referente de la Red Nacional de Municipios y Comunidades que fomentan la Agroecología (Renama). Sin embargo, avances en materia legislativa como el tratamiento de la Ley de Acceso a la Tierra -reclamo sostenido por las familias campesinas que producen de forma saludable- aún están a la espera. Tampoco hay novedades sobre la reglamentación de la Ley de Reparación Histórica a la Agricultura Familiar, norma sancionada en 2015 que establece la creación de un banco de tierras para el fomento de la agroecología.

En las últimas semanas, esta agencia publicó una entrevista a Magdalena Ackermann, co-facilitadora del Grupo de Trabajo de Alimentación y Nutrición del Mecanismo de la Sociedad Civil y Pueblos Indígenas (MSC). En esa oportunidad, Ackermann llamó la atención sobre el posicionamiento argentino en el marco de las discusiones sobre modelos agroalimentarios en la Organización de las Naciones Unidas (ONU). «Lo que resaltamos de Argentina es la contradicción que existe entre algunas políticas del actual gobierno de apoyo a la agricultura familiar y la creación de la Dirección de Agroecología y lo que se lleva al debate en el Comité de Seguridad Alimentaria (de la ONU), donde se minimizan al mismo nivel que otros enfoques que siguen promoviendo desde la agricultura industrial», advirtió la entrevistada. «En las negociaciones en curso sobre las recomendaciones políticas sobre agroecología y otros enfoques innovadores, la Argentina quiere evitar que se cite el documento ‘Los 10 elementos de Agroecología’ aprobado por los Estados miembro de la FAO», ejemplificó.

«Hace pocos meses vimos con entusiasmo cómo el actual Gobierno creó la Dirección Nacional de Agroecología. Sin embargo, también constatamos que el delegado argentino en la ONU tomó partido por el agronegocio, por el mismo sector que impulsó la nefasta ‘revolución verde’ a mediados del siglo pasado, y cuyo fracaso ya ha sido ampliamente demostrado», criticó por su parte el Movimiento Agroecológico de América Latina y el Caribe (Maela). «Se trata del mismo sector empresario que intenta imponer la agenda y los intereses de la agroindustria en la próxima Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios», contextualizaron en un comunicado.

No obstante, en la presentación del II Congreso de Agroecología, el ministro de Agricultura, Luis Eugenio Basterra, señaló la intención de transmitir “el compromiso asumido» de promover «esta metodología». Aseguró que para el Ejecutivo Nacional «la agroecología no puede estar circunscripta a un solo segmento productivo, sino que tiene que permear al conjunto de las actividades agropecuarias». «Tenemos que desafiarnos a nosotros mismos y ver de qué manera podemos interpretar, de la mejor forma posible, las relaciones en un ambiente y poder orientar las dinámicas de ese ambiente para la satisfacción de las necesidades de nuestras especies, respetando las relaciones de todos los seres vivos con la Madre Tierra», propuso.

En el mismo sentido que Basterra, el secretario de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, Miguel Ángel Gómez, señaló que «la pandemia puso de relieve la preocupación por la alimentación, qué y cómo se produce». «La agroecología trata de conjugar saberes ancestrales y populares con los conocimientos científicos. Nos parece que ese es el camino para construir una sociedad más justa. Creemos que hay que generar condiciones para un modelo con inclusión, con equidad territorial», valoró. «Seguiremos trabajando codo a codo intentando que la agroecología se extienda a lo largo y a lo ancho del país», anunció el funcionario.

Por su parte, el director nacional de Agroecología, Eduardo Cerdá, sostuvo que la organización de un nuevo Congreso “marca el avance de la agroecología en el país”. “Ese avance, la cantidad de trabajos científicos, la cantidad de productores haciendo agroecología y demostrando que se puede producir muy bien y de forma eficiente y rentable. Lo demuestran día a día municipios y provincias que fomentan la agroecología”, afirmó. Cerdá aludió a “la intención de este Gobierno de poner en valor y legitimar los movimientos, las producciones científicas y los productores hacia un nuevo modelo productivo, hacia una nueva sociedad. Un congreso como este es muy importante porque permite visibilizar todo lo que se está haciendo, que muchas veces no está tan visibilizado en los territorios y en los medios”, consideró el funcionario.

Sabemos que replantear los modelos de producción no es fácil pero que la agroecología lo hace posible. Desde la Dirección queremos visibilizar estos procesos, fomentar, acompañar y seguir acompañando”, dijo Cerdá. “También hay que proteger a la agroecología”, agregó. “Hay modelos que suelen afectar a otros. Tenemos la Constitución Nacional y la Ley General del Ambiente, que dicen que debemos ir hacia un modelo que no contamine los recursos naturales y que no ponga en peligro a la sociedad. Nos merecemos un debate y una discusión de cuál es el modelo que permite cumplir con esos objetivos”, propuso. “Estamos totalmente convencidos que la agroecología nos da esa posibilidad”, concluyó.

Datos del II Congreso de Agroecología

El Segundo Congreso Argentino de Agroecología tiene entre sus principales objetivos difundir los avances en investigación, extensión y educación de la agroecología en Argentina; fomentar el intercambio de conocimiento entre investigadores, docentes, extensionistas, técnicos, productores, consumidores, organizaciones y movimientos sociales y diversos actores de la sociedad civil, y promover un debate para mejorar la soberanía alimentaria y lograr sistemas agroalimentarios sustentables. Asimismo, buscará impulsar en la comunidad científica y académica nacional la enseñanza y la investigación-desarrollo-innovación en la materia.

Para la participación en el Congreso se recibirán solamente trabajos inéditos sobre agroecología. Además, se llevará adelante un curso pre-congreso el 11 y 12 de octubre; y una instancia post-congreso el 16 de ese mes, donde se realizarán visitas virtuales a experiencias agroecológicas.

María Angélica Kees, titular de la Comisión Organizadora, comentó que la Red de Agroecología del NEA postuló a Chaco como sede del segundo encuentro durante el Primer Congreso Argentino de Agroecología, realizado en 2019 en Mendoza. Keers describió como un «privilegio» la posibilidad de llevar adelante esta nueva instancia. Además, durante su exposición en la presentación, reclamó que «la tierra, las semillas y los bienes comunes sean considerados bienes sociales, no solamente bienes empresariales al servicio de grupos hegemónicos que definen la vida y la muerte de muchas personas».

La ingeniera agrónoma manifestó: «Esperamos poder llevar al Congreso un debate social que nos permita elegir, sabiendo de qué se trata este modelo actual con el que no acordamos, un modelo donde la tierra, la semilla, los saberes ancestrales, los saberes de todos nosotros se pongan sobre la mesa. Estamos convencidos de que otro mundo es posible».

De la presentación del II Congreso Argentino de Agroecología participaron el ministro de Agricultura, Luis Basterra; el secretario de Agricultura Familiar, Miguel Ángel Gómez; el director nacional de Agroecología, Eduardo Cerdá; el director nacional de Bosques, Martín Mónaco, y el vicepresidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Tomás Schlichter.

En representación de las universidades del NEA participaron Delfina Veiravé, rectora de la Universidad del Nacional del Nordeste; Germán Oestmann, rector de la Universidad Nacional del Chaco Austral; Jorge De Pedro, decano de la Regional Resistencia de la Universidad Tecnológica Nacional; Augusto César Parmetler, rector de la Universidad Nacional de Formosa; Alicia Violeta Bohren, rectora de la Universidad Nacional de Misiones, y Magno Iluminado Ibáñez, rector de la Universidad Nacional del Alto Uruguay.

Desde las distintas universidades analizaron la importancia de un espacio de aprendizaje colectivo como el Congreso Argentino de Agroecología. Al respecto, alegaron «un compromiso con la conservación y preservación de los conocimientos ancestrales y prácticas históricas en materia de agroecología, el compromiso por el buen vivir de nuestras comunidades”.

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