Seleccionar página
Agroecología
Agronegocio
Extractivismos
Territorios
Alimentación
Crisis climática
Se inauguró el VI Encuentro Nacional de Agroecología
Con una charla virtual entre referentes de gran trayectoria en la agroecología y la construcción de la soberanía alimentaria comenzó el sexto encuentro de la Renama.
noviembre 5, 2020

En pandemia y sin la posibilidad de visitar los campos agroecológicos, como suele hacerse desde 2015 con recorridas junto a los productores, análisis de los suelos y ese contagio que se da cuando se ve el resultado obtenido por quienes ya modificaron su manera de producir; la Red de Municipios y Comunidades que Fomentan la Agroecología (Renama) abrió su VI Encuentro Nacional con un conversatorio entre referentes de gran trayectoria dentro de la construcción de la soberanía alimentaria, que comparten un principio en común: “La agroecología es en red”. 

“La Agroecología es la Agricultura del futuro”, convidaba la invitación, porque el futuro de la vida se juega en la manera de producir alimentos sanos que nos fortalezcan como cuerpos vivos inseparables de los ecosistemas que habitamos. 

En la mesa del conservatorio sentaron a la mesa Eduardo Cerdá, recientemente nombrado Director Nacional de Agroecología por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca; Pablo Argilla, referente del partido de Lincoln; Miryam Gorban y Marcos Filardi, de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Escuela de Nutrición de la Facultad de Medicina de la UBA; Santiago Sarandón, presidente de la Sociedad Argentina de Agroecología (SAAE); Delina Puma Coordinadora del Consejo Técnico Popular de la UTT y moderó Sergio Giancaglini, periodista, docente, y editor de la Revista MU y lavaca

Eduardo Cerdá, comentó acerca del nacimiento de la RENAMA, las propuestas y los nuevos desafíos para caminar hacia una nueva forma de producción.  “Todos tenemos derecho a vivir en un ambiente sano. Es necesario que se revisen los modos de producción. Tienen que validarse que no contaminen. La Dirección Nacional de Agroecología va a intentar acompañar con todo lo que tenga que ver con visibilizar a los productores, ponerlos en valor, repensar los modelos y las economías regionales”, aseguró Cerdá. 

Renama hoy está en 7 provincias: Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Misiones, Mendoza, Córdoba, San Luis, con más de 90 mil hectáreas en donde se está produciendo agroecológicamente. Todos siempre con un motivo en común;  la salud, el campo y la vida”, agregó.

Pablo Arguilla, aportó sobre los avances en el Municipio de Lincoln en materia de agroecología y producción biodinámica: “Ser parte de la red en el disfrute de estar fomentando la agroecología en pos de la salud del campo y la vida es un proceso colectivo extraordinario”. Desde una apuesta colectiva se entendió al modelo de producción actual como un sistema agotado, quebrado y con necesidad urgente de ser sustituido.

Por su parte, Santiago Sarandón, pionero en introducir la agroecología en la currícula de Agronomía en la Universidad de La Plata, sumó: “Esto es un cambio estructural, de cambio de paradigma. Todos los problemas que trae el modelo actual son los síntomas de un modelo equivocado en la relación de los humanos con la naturaleza. Por primera vez se está  viendo el agotamiento de un modelo, y está naciendo otro. No creíamos que iba a llegar tan rápido”.

Agroecología, una revolución desde abajo 

Con los desafíos de deconstruir los saberes iluministas y asistencialistas dentro del campo de la agroecología, que lejos de entender los procesos anclados a los territorios y la integración de todos los sectores de la sociedad, se traducen en una mera producción de contenidos aislados, Sarandón dijo que “en Latinoamérica hay una revolución desde abajo”. “El conocimiento que tienen las poblaciones es tan válido como el que tiene la ciencia, y es esa misma la que no puede resolver estos problemas. Por eso yo digo que es una revolución del pensamiento”, aseguró en la apertura del VI Encuentro Nacional de Agroecología.

Delina Puma de la UTT reforzó esa idea desde su experiencia campesina: “El conocimiento también está en el campo y en las manos de los campesinos. Ese proceso para nosotros fue formándonos e intentando hacer que las familias no dependan de las empresas y multinacionales que condicionan la forma de producir. Entendimos que uno podía ser libre y feliz estando en el campo”. 

Delina compartió las propuestas que impulsan desde la UTT, como la Ley de Acceso a la Tierra, una ley de créditos blandos para que los trabajadores puedan acceder y quedarse en sus tierras, como la escuela de formación para técnicos que permite la formación de campesino a campesino, y la creación de nuevos trabajos en las biofábricas y plantineras. “Con la agroecología nadie pierde, todos ganan. En términos de alimentación, salud y futuro a todas las familias. A nivel nacional se tienen esos recursos, solo hay que tomar la decisión hacia dónde destinarlos”, concluyó.

Desde el paradigma de la educación como “espacio de poder extraordinario y multiplicador” así lo definió Sarandón, se conversó acerca de habitar y disputar los espacios estratégicos institucionales como las universidades y los ámbitos educativos. En ese sentido, Marcos Filardi, también fundador del Museo del Hambre, reforzó: “La universidad, fruto de la ley de educación superior, lejos de convertirse en una usina de pensamiento crítico y al servicio de los pueblos, ha sido una correa de legitimación del pensamiento que beneficia a los modelos dominantes. Es necesario dar el debate de la agroecología junto a la comunidad y necesariamente en red”. 

Y destacó que el encuentro es una celebración porque se sigue avazando y creciendo cada día. “Somos sembradores de esta propuesta de espacios que nos permitan poner en discusión pública el modelo dominante y defender otros modelos de ser, habitar y estar.  Hay más de 50 CALISAS y espacios afines en todo el país, donde pretendemos dar el debate junto a la comunidad”.

Myriam Gorban, doctora Honoris Causa por la UBA y la Universidad Nacional de Rosario, sumó con su entusiasmo inquebrantable su análisis sobre la estructuralidad del problema. «Protestamos pero traemos propuestas y a nuestras propuestas exigimos respuestas”, resumió Gorban. «El cambio se da mucho más rápido de lo que esperábamos. Los jóvenes ya toman esta bandera, entonces ya la tenemos ganada. ¿Cuál es el tema de esta semana? El acceso a la tierra, es un problema estructural a resolver. Si no lo resolvemos, vamos a seguir viviendo en el feudalismo”, afirmó con la vehemencia que la caracteriza.

Sergio Ciancaglini, que en su introducción hizo un exhaustivo recorrido histórico de los 25 años del modelo de producción con transgénicos agroquímicos, en los que recordó que “los dólares entraron, pero nada estructural en la sociedad cambió y la pobreza aumentó”, concluyó al final de las exposiciones que  “quedarán más preguntas que respuestas, y las preguntas significan aperturas, iniciar caminos”.El VI Encuentro Nacional de Agroecología de la RENAMA se llevará adelante durante todo noviembre, con mesas sobre la crisis ecológica, sobre las problemáticas desde las perspectivas de las mujeres, de las productoras y los productores, sobre políticas públicas, entre varias actividades en redes sociales.