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La pandemia en los pueblos originarios de Jujuy
En una carta pública, las comunidades indígenas jujeñas hicieron un llamado a las autoridades municipales, provinciales y nacionales para denunciar la deficiente atención sanitaria frente al Covid-19.
octubre 22, 2020

 Las Comunidades Indígenas por el Agua y la Vida “Qhapaq Ñan” describieron la situación que viven las localidades alejadas de la capital provincial, donde la atención médica no es permanente y “deben recorrer varios kilómetros para buscar ayuda o captar alguna señal de teléfono”, denunciaron las mensajes discriminatorios que responsabilizan a cholas, feriantes y mineros por el brote de coronavirus en la provincia y reclamaron un mecanismo de acción y consulta.  

La carta de las comunidades indígenas fue dirigida al presidente de la Nación, Alberto Fernández, al gobernador de la provincia, Gerardo Morales, al Congreso de la Nación Argentina y la legislatura de Jujuy para alertar sobre un “pronto colapso del sistema sanitario” y lamentaron que,  “en esta Argentina desigual”, el sistema de salud provincial no cuente con los mismos recursos que en las grandes ciudades. 

En ese tono, las comunidades indígenas describieron el mayor impacto de la crisis sanitaria sobre la población más pobres, cuya mayoría pertenece a los pueblos indígenas. La carta hace hincapié en la situación que se vive en departamentos como Cochinoca, Humahuaca y Susques, entre otros, donde “la incertidumbre y desesperación se torna en tristeza y desesperanza”. 

En el caso de las comunidades indígenas del Salar de Olaroz-Cauchari, Susques, reclaman la urgente intervención sanitaria de las autoridades provinciales y nacionales, “dado que los derechos humanos indígenas y los territorios no pueden regirse o estar en manos de una empresa privada transnacional extranjera”. El salar Olaroz-Cauchari es el epicentro de las explotaciones de minería de litio. 

La deficiente atención sanitaria para los pueblos originarios

Por otra parte, la carta pública denuncia que “en los extensos territorios de Quebrada de Humahuaca y Puna no hay Unidades de Terapia Intensiva (UTI) ni quirófanos ni hospitales equipados y a la altura de las circunstancias” y “tampoco hay atención sanitaria permanente, y se deben recorrer varios kilómetros para buscar ayuda o captar alguna señal de teléfono para comunicarse con emergencias”.

Frente a ese panorama, las comunidades exigieron establecer una “estrecha cooperación, colaboración y trabajo urgente” de las autoridades estatales y los organismos de la sociedad civil con la consulta a los pueblos indígenas. “Hemos sobrevivido a conquistas, genocidios y pestes. Nuestros saberes ancestrales pueden contribuir para bien en esta pandemia”, aseguraron.

Por último, la misiva interpela a las autoridades a convocar a la ciudadanía a tener un cuidado responsable de la salud y que se corrijan los mensajes de “estigmatización, prohibición, criminalización, persecución, clímax de guerra y cierta violencia verbal, psíquica o física”. En particular, con aquellos mensajes que criminalizan a los pueblos indígenas por el brote de contagios. “Si hay culpas, las altas autoridades deben mirarse a sí mismas. Con la vida, con la naturaleza, se convive. Cualquier guerra contra la naturaleza se pierde”, sentenciaron.