Perseguir y censurar a la ciencia: el INTA echa y exonera a su mayor investigadora en agrotóxicos
septiembre 24, 2026
Es el hecho más grave de persecución en el INTA desde la vuelta a la democracia. El Instituto está a un paso de echar a Virginia Aparicio, la mayor investigadora en agrotóxicos de la institución. En un proceso plagado de irregularidades y animosidad que lleva tres años, la condenan por haber confirmado los impactos del modelo de agronegocio en las personas y el ambiente. Aparicio lideró un proyecto internacional que encontró plaguicidas en la población, suelos y agua.
Virginia Aparicio y censura en INTA
Foto: INTA

Por Darío Aranda

El INTA tiene un largo historial de persecuciones, censuras, precarización y maltrato laboral, pero dio un paso extremo y está a punto de cometer el hecho más grave desde la vuelta a la democracia: el despido y exoneración de Virginia Aparicio, la mayor investigadora de agrotóxicos en la institución. ¿El motivo? Haber realizado su trabajo: analizó y confirmó los efectos terribles del modelo de agronegocio en la salud de la población y en el ambiente. La exoneración implica que nunca más podrá ser contratada por el Estado.

Los responsables directos de la censura y persecución: las autoridades del INTA, funcionarios de dos gobiernos, aliados de la Mesa de Enlace, Aapresid y de las empresas de transgénicos y agrotóxicos.

Pruebas contundentes

Con 22 años de carrera dentro del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Aparicio tiene larga experiencia en la detección de agrotóxicos en el ambiente. Cuenta con publicaciones científicas, participó de libros y fue perito en causas judiciales sobre pueblos fumigados. Siempre cumplió un rol científico-técnico y no silenció los resultados, aunque sabía que eran incómodos para el INTA, reconocida institución al servicio del agronegocio.

Pero el quiebre fue un proyecto internacional llamado Sprint ("Transición Sostenible de Protección Vegetal"), realizado durante cinco años por académicos de once países y que detalló el grave impacto del modelo agroindustrial. Los países con población estudiada fueron Argentina, Francia, España, Portugal, Italia, Países Bajos, Suiza, Dinamarca, República Checa, Croacia y Eslovenia.

Aprobado por los distintos eslabones burocráticos y jefes del INTA, Aparicio participó del proyecto que incluía análisis de 73 personas de la provincia de Buenos Aires, tanto del ámbito rural como urbano.

Los resultados de Argentina fueron lapidarios, como contaron Cecilia Gárgano y Anabel Pomar en Tierra Viva:

  • Todas las personas testeadas tenían glifosato en su cuerpo.
  • Los suelos y el agua bonaerense tienen una concentración de agrotóxicos más alta que en los países Europeos.
  • Se confirmo presencia abrumadora de glifosato, 2-4D, atrazina, clorpirifos, fipronil, imidacloprid y cipermetrina, entre otros.
  • El total de participantes argentinos (73) presentó un rango de 6 a 13 plaguicidas en orina, de 2 a 10 plaguicidas en sangre y hasta 18 plaguicidas en materia fecal.
  • Agua superficial se encontraron entre 10 a 28 plaguicidas.
  • Los resultados finales fueron presentados en Bélgica en una conferencia pública.
  • Los resultados de Argentina lo ubican como el país con mayor cantidad de peligrosos plaguicidas como el glifosato y el clorpirifos.

Y, lejos de tomar medidas para proteger a la población, en Argentina sobrevino la censura.

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria abandonó la investigación en 2023 mediante la Resolución 2023-399-APN-INTA, sin comunicar jamás los hallazgos de agrotóxicos en las personas y en el ambiente.

Los responsables directos: Mariano Garmendia y Nacira Belén Muñoz, presidente y vice del INTA en ese momento, y el entonces director Nnacional Carlos Parera. El INTA prohibió que se hable del tema. Y apuntó las "culpas" a la reconocida y experimentada científica Virginia Aparicio, del INTA Balcarce. Insólito: Garmendia y Muñoz participan de sindicatos (el primero en Ate, la segunda en Apinta), que tienen como regla principal defender a los trabajadores.

Era el año 2023. Gobernaba el peronismo de Alberto Fernández.

Virginia Aparicio y censura en INTA

Persecución y maltrato

No conforme con censurar la investigación Sprint, desde las autoridades del INTA iniciaron un proceso de maltratos de diverso tipo sobre Aparicio. En las evaluaciones institucionales comenzó un sostenido descenso en el ítem "integración" (de 100 puntos pasó a 80 y luego a 60), le cambiaron de funciones a un técnico de su equipo sin siquiera avisarle (mucho menos consultarla), y no le dejaban participar de reuniones del área ni del grupo de WhatsApp.

Cuando solicitó utilizar un equipo nuevo para medir plaguicidas (cromatógrafo de alta resolución), las autoridades del Ipads (instituto del INTA-Conicet para el agro) le negaron el permiso y no le permitieron integrar el grupo de trabajo (pese a tratarse de una línea de investigación que desarrolló durante años).

En 2025 se redujo, unilateralmente, la interlocución con el el director del INTA Balcarce, Facundo José Quiroz, quien ya no le habló más y durante meses evitó encuentros personales con ella. En junio de 2025, personas ajenas al INTA ingresan a la oficina 152 (donde había bienes bajo su responsabilidad) y se llevaron equipamiento. Aparicio solicitó la intervención del Área Patrimonio y dejó constancia del faltante.

En agosto del mismo año, un becario del Conicet que ella dirigía le avisó que el director Quiroz le había propuesto desarrollar otras actividades (lo debieran haber hablado antes con ella, como responsable del becario). En octubre de 2025, dos psicólogas del Área de Fortalecimiento Institucional se contactaron inesperadamente y le ofrecieron un “espacio de contención”. Aparicio no había solicitado asistencia psicológica y declinó el ofrecimiento. En noviembre pasado, el director Quiroz (el mismo que no le hablaba ni tenía reuniones con ella) la acusó de ser una persona difícil para trabajar. Y le intentó bajar la calificación.

En julio de este año, luego de realizar una consulta laboral en el grupo de WhatsApp sobre el “Plan Balcarce”, el Coordinador del Área se desplazó hasta su oficina, le dijo “no preguntes más” y se retiró sin dejarla hablar. Aparicio el escribió solicitando restablecer el vínculo profesional y respetuoso. Nunca le respondieron.

El destrato no fue un hecho único, sino una secuencia sostenida: pérdida de interlocución, decisiones sobre su equipo de trabajo sin consultarla, excluirla del trabajo con compañeros y apartarla de líneas de trabajo que llevaba desde hacía más de una década.

Virginia Aparicio y censura en INTA
Foto: Greenpeace

El sumario

A inicios de 2025, le notifican que le habían iniciado un sumario administrativo, sin siquiera darle acceso a la causa. La sumariante, Rocío Marturano, solicitó no solo el despido de Aparicio sino que escaló hasta la exoneración, la más grave de todas las sanciones administrativas, imposibilidad de volver a ingresar a un trabajo estatal. "Me quitan todo. Y con un proceso en el que me condenaron desde el inicio del sumario", resumió Aparicio, en diálogo con Tierra Viva.

Ella no era la principal responsable del proyecto en el INTA. Hubo media docena de personas por arriba de su escalafón que firmaron todo el papelerío para ser parte del proyecto Sprint, pero ninguno de ellos enfrentó acusaciones (ni pedido de sanciones) como los que recayeron sobre Aparicio.

Mario Bolla, abogado de la investigadora, no da vueltas: "Quieren su cabeza. Ni tuvieron en cuenta todas nuestras presentaciones, donde aportamos pruebas de la cadena de responsabilidades".

Por canales informales se enteraron que el Consejo Directivo, presidido por Nicolás Bronzovich, ratificó la exoneración y que ya está el expediente en el área de Legales.

Nacira Muñoz, que era vicepresidenta y firmó parar la realización del proyecto, reconoció en su declaración que hubo deficiencias en la cadena de control jerárquico (que no hubo un adecuado seguimiento de las autoridades), donde ella era parte, pero no fue sumariada. "Es una de las personas que más se ha ensañado con Virginia", denuncia el abogado. Muñoz, desde su cuenta de Instagram se define como "mi vida con alegría y convicción dedicada a nuestra Patria".

Otro intiano con claras responsabilidades es Facundo Quiroz, responsable directo de Aparicio.

Virginia Aparicio y censura en INTA

Textuales

  • "Me alertaron hace años, cuando sacamos un libro, que me iban a perseguir. Luego no les gustó que sea perito en la causa Pergamino, luego me supervisaban todo lo que decía. Es como que sigo siendo un poco molesta dentro del INTA con este tema. Pareciera que quieren dar una lección, que este tema no se trabaje más."
  • "¿Responsables? Esto empezó en el gobierno anterior. Había autoridades, presidente, vicepresidente, designados por ese gobierno. Alguien muy activa en todo esto fue Nacira Muñoz, que era la vicepresidenta de la INTA en este momento."
  • "El Ministerio de Salud es un gran ausente en todo esto. Están los datos, están las pruebas, y los responsables de Salud miran para otro lado. Bayer te vende el glifosato que te enferma y te vende la aspirina. Todo muy raro."

"En el INTA parece que tengo lepra. En los pasillos me evitan. Estoy bastante sola. Entonces no es extraño que no haya apoyo directo y explícito de los compañeros de trabajo. Tienen miedo."

Mario Bolla, su abogado, complementa:

  • "Cuando se decide suspender el Sprint, quien tenía incidencia sobre la decisión fue la Mesa de Enlace, que tiene asientos en el INTA y está entre los principales perjudicados de que los resultados de la experiencia sean públicos porque implicaría un cambio en las prácticas agronómicas. También están los grandes laboratorios, que son los que fabrican los agroquímicos. Muchos de sus productos están permitidos acá, pero prohibidos en Europa. Implicaría un grave perjuicio económico para esas grandes empresas."
  • "Lo que hacen con Virginia es un poco reflejo también de lo que está pasando con el INTA, organismo que está siendo objeto de un desguace cotidiano, con retiros voluntarios, desfinanciamiento y venta de terrenos."
  • "El caso de Virginia es, como dice el dicho, matar al mensajero. Porque ella lo único que se limita es a hacer una investigación y a querer publicitar los resultados y ahí es donde es censurada."
  • "Indudablemente el Consejo Directivo del INTA no la quiere. Porque esta decisión es en definitiva del Consejo Directivo, que vota su exoneración."
  • "Un sector que sin dudas presiona es el de las grandes empresas, porque se está perjudicado su negocio. Entonces sacan a alguien del fuste de Virginia, una investigadora de gran prestigio. Es para disciplinar, para acallar a la tropa, para decir: 'Miren lo que le pasó a Virginia Aparicio por animarse a decir o hacer esta investigación'."
  • "Hay que entender que no es solamente contra Virginia Aparicio,es un ataque contra la ciencia, contra la investigación (...) Los resultados de un estudio los podés discutir, que se hagan contrapruebas, pero no censurar y mucho menos condenar a quien hizo su trabajo e investigó."
  • "Estamos con un Gobierno que defiende las corporaciones, que está alineado con la extrema derecha. Tranquilamente alguien de Bayer levanta el teléfono, pide la cabeza de Virginia, o de cualquiera que investigue el glifosato, y el Gobierno se la da en bandeja."
Virginia Aparicio y censura en INTA
Foto: Depositphotos

Responsables

El inicio el sumario, en 2023, fue con la firma de Mariano Dante Garmendia, por entonces Presidente del Consejo Directivo del INTA e hijo de desaparecidos de la última dictadura cívico-militar. Y un rol fundamental fue (y es) de su por entonces vicepresidenta, Nacira Muñoz, señalada como quien manejó los hilos detrás de la persecución.

Otro funcionario es Ariel Julián Pereda, actual Director Nacional y parte del sindicato Apinta.

Otros funcionarios también responsables (como presidentes y vice del INTA) fueron: Juan Cruz Molina Hafford y María Beatriz "Pilu" Giraudo (de Aapresid), y los actuales Nicolás Bronzovich y Carlos Alberto Antonio Vera.

El actual Consejo Directivo del INTA lo completan María Inés Amuchástegui (Secretaría de Agricultura), Jorge Omar Dutto (facultades de agronomía), Martín Tuculet (Aacrea), Juan Patricio Hutak (Coninagro), Gustavo Tettamanti (Federación Agraria), Juan Manuel Bautista (Sociedad Rural).

La persecución contra Aparicio se inició en el gobierno peronista y continuó con Milei.

Virginia Aparicio y censura en INTA
Mariano Dante Garmendia y Nacira Belén Muñoz, dos de los responsables de la persecución a Aparicio - Foto: INTA

El INTA, el agronegocio y su costumbre de censurar

No es la primera vez y no será la última. El INTA, sus autoridades (en diversos rangos) acumulan hechos de censura y apercibimientos a los que piensan distinto. Es una institución conservadora, al servicio del agro empresario, más allá de algunos (minoritarios) espacio de trabajo junto a campesinos, pueblo indígenas y sectores agroecológicos.

Desde la prohibición a mencionar la palabra agrotóxico a perseguir a un investigador que cuestiona el fracking en Vaca Muerta, de ocultar un libro sobre plaguicidas (del que había participado justamente Aparicio) hasta intentar silenciar la muerte de trabajadores.

El INTA tiene una línea de conducta en estar al servicio del agronegocio y de los sectores empresarios del campo argentino.

Fue, y algo queda aún, una institución endógena, muy hacia adentro y muchos "intianos" se consideran una suerte de "familia". No me lo contaron: viajé con ellos a Catamarca, Salta y Neuquén, entre otros lugares. Los escuché, entrevisté, discutí. Sienten "orgullo" en andar con sus ropas con el logo del INTA y defienden o relativizan cuestiones insostenibles.

También, lamentablemente, muchos intianos progresistas o nacionales y populares, esos que marchan el 24 de marzo, se llamaron demasiadas veces a silencio frente a las injusticias internas. Se quejan por lo bajo, pero no sacan los trapitos al sol (ni a la sombra).

El silencio cómplice en regla (como todo regla, tiene excepciones).

Lo sucedido con Aparicio lleva tres años. Y este periodista lleva tiempo buscando voces "amigas" que denuncien. Y reinó el silencio.

"El ámbito intiano está difícil. Hoy tuvimos reunión con la delegada gremial y contó que hay compañeros del INTA que le dice '¿por qué la defendés?'", lamentó Aparicio.

Recién ahora, ante la enorme gravedad del despido y exoneración, algunos intianos hablaron, con videos o en redes digitales. Bienvenidas esas voces, aunque sea tarde.

No son los principales responsables, claro. No hay que confundir al enemigo, pero tampoco olvidar a los que por mucho tiempo miraron para otro lado.

Apoyos

Infinidad de apoyos para Aparicio y repudios al INTA. Desde pueblos fumigados a cátedras universitarias de soberanía alimentaria, los sindicatos Apinta y ATE, científicos, movimientos campesinos y asambleas socioambientales, entre otros.

Todos los sectores que quieren una ciencia comprometida con los territorios se expresaron del lado de Virginia Aparicio. Como sucedió alguna vez con Andrés Carrasco, no podrán tapar el sol con la mano. Y Aparicio lo sabe. Su saber, su compromiso, su conocimiento estuvo y está al servicio de las víctimas del modelo agropecuario. Y eso no lo borra ninguna resolución autoritaria de burócratas de turno.

Aparicio confirmó en laboratorio lo que miles de personas padecen en sus territorios: que el agronegocio enferma a los pueblos.

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