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Precios de los alimentos: las propuestas de campesinos y cooperativas
febrero 8, 2021
Sección: Agronegocio
Ante la permanente suba de los precios de los alimentos, el Presidente Alberto Fernández señaló la responsabilidad del agronegocio. Fecofe y MNCI Somos Tierra plantean distintas miradas sobre las retenciones, proponen políticas impositivas, apuntan al rol de los supermercados y grandes empresas y remarcan la necesidad de priorizar a los pequeños productores.

Por Mariángeles Guerrero

El debate sobre las retenciones a las exportaciones de oleaginosas volvió esta semana a partir de declaraciones del gobierno nacional. En primera instancia se refirió al tema la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, quien no descartó una suba a las alícuotas como una “herramienta técnica que permite desacoplar el precio nacional del internacional para garantizar una oferta de alimentos a un precio razonable”.

El último domingo fue el propio Alberto Fernández quien volvió sobre la posibilidad de “subir las retenciones o poner cupos” a la exportación de productos alimenticios para “garantizarle a los argentinos que tengan la comida que necesitan a precios razonables”.

En diálogo con Tierra Viva, referentes del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) Somos Tierra y de la Federación de Cooperativas Federadas (Fecofe) -entidad que nuclea a cooperativas agropecuarias y agroalimentarias- expresaron sus posturas respecto a las retenciones y al sostenido aumento del precio de los alimentos.

“Desde nuestra perspectiva el objetivo principal tiene que ver con avanzar hacia la soberanía alimentaria y eso es garantizar la alimentación saludable y de calidad nutricional para todos los argentinos”, manifestó Diego Montón, desde el MNCI. “Estamos viendo un contexto muy complejo en torno al aumento sostenido de los precios de los alimentos en nuestro país, que tiene muchas variables que inciden pero que una claramente es la presión del mercado internacional. Por lo tanto, creemos que es una medida válida en un contexto de complementariedad con otras medidas”, valoró.

Además, Montón se refirió a la importancia de “apuntar a una dinámica de segmentación, entendiendo la diversidad de actores que hay en el campo”. “Hay algunos commodities como en el caso de la soja, que en un año han tenido un aumento de casi el 50 por ciento en el mercado internacional y que eso por un lado les está dando importantes ganancias al complejo sojero y por otro está presionando al precio de los alimentos”, describió.

“Hay un sector del agronegocio que solamente piensa con una lógica de maximizar a niveles obscenos sus ganancia sin mirar la realidad de nuestro país. Todas las personas que compran alimentos pagan IVA, pero hay un relato tendencioso en el cual pareciera que solamente el sector exportador está pagando”, calificó Montón.

Por su parte, Juan Manuel Rossi, presidente de Fecofe, consideró que “un aumento de retenciones tiene que ver con el pago de la deuda, con una cuestión fiscal y no con el aumento de los precios”. “Sería inoportuno” un aumento, calificó el referente.

Para bajar el precio de los alimentos pensaría en aumentar y diversificar la producción de alimentos en el país, en intensificar y apoyar a las Pymes y cooperativas. De esa manera mejorarían los precios notablemente”, expresó. En ese sentido, Rossi apuntó a desconcentrar el circuito de producción y comercialización de alimentos, “que hoy está en pocas manos”.

“Todo el problema cae siempre en un grupo de productores, que somos cada vez menos, que somos los pequeños y medianos productores en el país donde no hay una política de contención y de promoción sino una política de castigo”, opinó el presidente de Fecofe. “Hay que poner el foco en las multinacionales”, indicó. “Hoy las multinacionales que manejan los puertos se quedan con un diferencial de precios entre lo que le pagan al productor y lo que le deberían pagar, que es muy importante, en algunos productos llega al diez por ciento de diferencia”, comentó.

Retenciones segmentadas

Montón y Rossi coincidieron en la necesidad de pensar las retenciones con una lógica de segmentación. En 2020 se resolvió el cobro diferencial de retenciones según los montos facturados en 2019, las superficies cultivadas y la zona del país donde se encuentran ubicados los campos. De esta manera, quienes facturaron hasta 20 millones de pesos por todo concepto o destinaron menos de 400 hectáreas al cultivo de soja para la campaña 19/20 en el Sistema de Información Simplificado Agrícola recibieron una compensación de los montos pagados por rentenciones. Asimismo, se tuvo en cuenta a quienes producen en la zona pampeana o extrapampeana.

“Cuando se habla de aumento a las retenciones, junto a eso tiene que estar la segmentación donde se grave al más grande, a la multinacional, al pool de siembra. Y el productor que genera arraigo, desarrollo e inversión en el interior del país debe ser cuidado o beneficiado”, dijo Rossi.

En el mismo sentido, Montón afirmó que “quienes tienen que hacer el esfuerzo mayor son los que más pueden. Hay un sector de medianos productores que producen maíz, trigo, soja, que también pagan retenciones y creemos que el Estado tiene que tener una política segmentada y diferenciada para los distintos actores”. “Además es importante que también las exportadoras asuman las retenciones y no se las transfieran directamente o completamente a los productores”, acotó.

Democratizar el alimento

El MNCI y Fecofe coincidieron en la necesidad de complementar medidas como las alícuotas a cobrar por las exportaciones con otras políticas, en pos de disminuir el precio de la comida.

“En la producción hay que hablar de las semillas, de la democratización de las semillas, de la tierra. Hay que discutir en manos de quién está la tierra y cómo son los alquileres, la ley de arrendamiento, el acceso a la tierra de los pequeños productores. Hay que avanzar hacia un modelo productivo más sano y con menos insumos, eso nos hace menos dependientes de las grandes corporaciones”, opinó Rossi. “Además necesitamos más cantidad de productores, más cantidad de producción y un sistema comercial más democrático, menos concentrado en las multinacionales”, indicó.

Montón aseveró: “Argentina es uno de los países con mayor concentración en la industria agroalimentaria y en la comercialización y me parece importante empezar a tener políticas para democratizar ese frente”. Para el referente del MNCI Somos Tierra, esto tiene que ver con “promover y generar una política más activa en términos de la coordinación y de funcionamiento del cooperativismo y de la agricultura familiar”.

En ese sentido, Montón se refirió a “la gran cantidad de dinero que el Estado está invirtiendo para distribuir alimentos en los sectores excluidos”. “Una buena parte de ese dinero termina justamente en ese sector concentrado, promoviendo un ciclo de concentración que nos lleva a un escenario cada vez peor y que es importante redireccionar”, sostuvo.

“Una buena parte de esos recursos debería reorientarse hacia otros sectores como las Pymes, las cooperativas, la agricultura familiar”, propuso.

Reforma impositiva

Con el debate sobre el aumento de las retenciones emerge también la necesidad de rediscutir el modelo impositivo de nuestro país.

“Para recaudar fondos hay muchos lugares, teniendo un sistema impositivo tan deficiente y desigual como tenemos en Argentina, donde los que menos tienen más pagan y debería ser al revés”, amplió el presidente de Fecofe, Juan Manuel Rossi. En ese sentido, señaló la necesidad de gravar a la minería o a la renta financiera. “El sistema impositivo claramente beneficia a la concentración de la riqueza, de la tierra, de la comercialización. todo eso deriva en el aumento de los precios de los alimentos y de los precios en general. Si no se toca la base de cada uno de esos temas va a ser muy difícil combatir los precios”, añadió.

Al respecto, Diego Montón del MNCI consideró que “no hay forma de pensar en un esquema de desarrollo sin un esquema impositivo diferente en el cual los impuestos estén planificados y orientados en función de la rentabilidad y de la capacidad de pago de los distintos eslabones y actores de la economía”. “Hoy tenemos un modelo muy regresivo donde quienes más aportan a la caja del Estado son los sectores populares, los trabajadores y las Pymes, y quienes menos aportan en relación a su ganancia son las corporaciones”, describió. “Ese es otro desafío importante y otro tema que debiera estar con mucha más fuerza en la agenda política”, finalizó.