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Música mapuche, raíz ancestral
agosto 28, 2020
Sección: Territorios
Rock, ska, cumbia, hip hop y chamamé: algunos de los géneros que fusiona Puel Kona, el grupo de música mapuche que lleva doce años de recorrida, dos discos e innumerables luchas contra el extractivismo y por otra forma de vida.
Puel Kona, banda de música mapuche.
Foto: Prensa Puel Kona / Juan José Thomes

Por María Rosa Giaccaglia Gaspi

Desde Neuquén

Puel Kona es mucho más que una simple banda de músicos. De sus acordes emergen raíces olvidadas, brota la historia, vibra la resistencia. Su música está sostenida por la espiritualidad de sus orígenes y por la necesidad de recuperar lo que cientos de años de silencio impuesto no pudieron borrar: un Pueblo Mapuche poderoso, autónomo y más vivo que nunca. “Expresamos nuestra identidad y nuestra forma de vivir y de ver el mundo. No es algo superficial, sino que abrimos nuestros corazones además de hacer la música que nos gusta”, dice Amaru Nawel, voz, teclados y trompeta de Puel Kona.

La inquietud primera del grupo, allá por el 2007, era comunicar, expresarse, convocar. “Éramos adolescentes, teníamos 13, 14 años y estábamos explorando el tema comunicacional. La idea era hablar desde el ser mapuche joven para difundir nuestra cultura y nuestra lucha. La tarea estaba muy orientada también a llegar a todos los y las jóvenes mapuche en la ciudad que estaban en camino a recuperar su identidad, pero que por haber sido criados en la ciudad no tenían rastros de sus orígenes. El asunto mapuche, con todo lo que hoy representa, era muy incipiente y queríamos ofrecer algo. Puel Kona (Guerreros del Este) surgió como un elemento más de ese grupo que quería comunicar”, cuenta Lefxaru Nawel, guitarra y voz de la banda y portavoz de su comunidad.

Combinan rock, ska, cumbia, hip hop y otros géneros latinos con instrumentos tradicionales de la música mapuche, como kulxug, xuxuka, pifvlka. Su primer disco, “Puel Kona”, salió en 2013 con trece canciones que definen la personalidad del grupo y los posicionan fuertemente en la escena artística. “Nos gustaba más otro nombre, queríamos ponerle ‘Tayin Kiñe Getuam’, que es una expresión que significa ‘para volver a ser uno’, ya que ese es el fundamento de nuestra música: unir. Pero lo mantuvimos simple porque en ese momento la gente no estaba tan familiarizada con el idioma”, explica Lef.

El disco logró ubicarlos en escenarios con artistas como Manu Chao, Inti Illimani, Arbolito y Las Manos de Filippi. “Nuestra historia es un poco así: nos pasan cosas que no te pasan ni en los mejores sueños”, ríe tímidamente Lefxaru.

Mientras trabajaban en su segundo álbum, le pidieron a uno de sus ídolos referentes, Gambeat (bajista de Mano Negra y Manu Chao), que participara con ellos en una de las nuevas canciones: “Puel Kona”. Gambeat no solo aceptó la invitación, sino que produjo la canción. Así, Goy Ogalde, el líder de Karamelo Santo no fue el único productor de su segundo disco, sino que contó con esta colaboración de lujo.

Buscando la fuerza

En 2016 aparece su segundo álbum “Kintu Newen” (Buscando la fuerza). “Nos dio mucha identidad como banda”, asegura Lef. Su sexta canción, “Puel Kona”, los define y los posiciona en un lugar inconfundible de resistencia: “No nos convence la mentira impuesta / el modelo de belleza impuesto / que vuelvan con la mentira del progreso / destruyendo la tierra que nos da sustento / brotes de rebeldía crecerán / para defender la vida en esta tierra / sojeras, mineras, petroleras / multinacionales que matan y saquean / el extractivismo que revienta / el futuro y la naturaleza / la esperanza en las nuevas guerreras / y guerreros que en la lucha hoy se encuentran”.

Puel Kona está integrado por Amaru Nawel (voz teclados y xompe), Lefxaru Nawel (guitarra y voz), Umawtufe Wenxu (bajo y xuxuca), Malen Nawel (saxo, voz y kulxug), Ignacio Gentile (batería y percusión), Juan Pablo Jaramillo (trompeta e instrumentos mapuches de viento), Julieta Valenzuela (trombón) y Javier Ortiz (saxo). En sus letras predomina el mapuzugun (idioma mapuche); profundizan en la herencia con temas como “Callejón de arreo”, “Lluvia”, “Cazador”, “Recuerdos” y “Kiñe Pewma”.

Ignacio Gentile, baterista y percusionista, cuenta: “Pretendemos representar la fuerza joven, la conciencia sobre la identidad y la interculturalidad. Trasmitir la fuerza y la conciencia sobre lo que debemos ser como seres humanos. Y que lo podamos mostrar a través de la música nos resulta súper motivador e interesante”.

En 2018 el vuelo de esa música aterrizó en manos de Roger Waters, quien gestionaba los últimos detalles de su presentación en Argentina y buscaba personalmente una causa con alma que tuviera que ver con alguna temática sensible en Argentina. Waters los eligió. Personalmente. Pudo elegir a cualquier banda argentina. Pero los eligió a elles: «Me encanta esta banda, sonido, arpa judía, flautas, tambores de rock, excelentes ritmos, grandes voces”, declaró el legendario músico.

Los Puel Kona y seis de sus canciones fueron soporte en los dos shows que dio en noviembre de 2018 en la ciudad de La Plata. Mucha música y pocas palabras, para que el mensaje llegara más directo. Fue otro de los sucesos inimaginados. “No lo teníamos para nada en nuestro plan. Fue increíble, hubo muchísimo movimiento a partir de ahí, tuvimos ofrecimientos de editoriales, dimos más de 300 entrevistas a medios de todo el país y también en el exterior”, recuerda Lef.

En medio de toda esa vorágine, se mantuvieron centrados. Rechazaron un ofrecimiento que les hizo la discográfica Warner y siguieron componiendo con los pies sobre la tierra. Hoy tienen en proceso su tercer disco, también producido por Goy Ogalde.

Kvme Felen, el buen vivir

“La expresión tayin kiñe getuam (para volver a ser uno) fue siempre el motivo de nuestra música”, reitera Lefxaru, sin apurarse nunca en pronunciar las palabras. El vocalista tiene la quietud de quien vive en el presente, sabiéndose dueño de un gran tesoro interno.

La letra de “Kiñe Pewma” trae el anhelo y la búsqueda breve y final del Pueblo Mapuche, transformados en promesa: “Tengo un sueño / tengo un buen sueño / en mi corazón / así le dije anoche / a mi amor / crecerán bien / nuestros hijos / en medio del campo / estarán los amigos / estarán felices / tendremos una casa / sobre el cerro / viviremos bien / en nuestro lof”.

Puel Kona existe para que se recupere la Nación Mapuche. Para que crezca, para que se retome poderosa desde sus cimientos. Ellos surgen de ese camino que abrieron sus padres en 1992 con el parlamento de reencuentro de mapuches de Chile y Argentina. Representados por la Confederación Mapuche de Neuquén y distribuidos (en Argentina) en cinco zonales, están poco a poco volviendo a instaurar lo que ellos llaman el “Kvme Felen”, el buen vivir, que tiene ejes simples pero esenciales: la vinculación con la tierra, el idioma y la vida comunitaria. “Nuestros abuelos vinieron del lof, nuestros padres nacieron en la ciudad y nosotros volvimos a nuestras tierras gracias a que ellos recuperaron nuestro territorio”, dice Lef.

El Kvme Felen es el sistema de vida del Pueblo Mapuche. La Confederación lo desarrolló en 2010, en un extenso documento que da cuenta de la propuesta que tienen, su cosmovisión circular, que plantea un existir en el mundo de una forma muy particular. Para ellos no hay jerarquías entre los seres humanos y el resto de las fuerzas existentes. “Tenemos la conciencia de que una persona es un newen (fuerza) más en el ixofij mogen (conjunto de fuerzas), nunca superior a ninguno, solo con un rol diferente. El kvme felen implica tanto recuperar como fortalecer nuestra kimvn (sabiduría), rakizuam (cultura), piam (relatos ancestrales), wewpin (la palabra pública), vlkantun (canto), mapuzugun (idioma originario) e ixofij mogen (naturaleza, biodiversidad)”, explica el documento de más de cien páginas.

El canto de Puel Kona no pretende ser «tayvl«, canto sagrado. “Queremos abrir la cultura mapuche al mundo. Por eso nuestros instrumentos y nuestro canto están desacralizados, para que todos sepan que pueden acceder al idioma, a la cultura originaria. Por eso impulsamos la oficialización del mapuzugun”, dice Lef. El 26 de septiembre de 2019 la Confederación Mapuche presentó el proyecto de ley para oficializar el idioma en Neuquén.

En línea con este propósito de llegar a todos y todas abrieron el ritual de año nuevo mapuche (Wiñoy Xipantv) a toda la comunidad. Es una de las formas de compartir y darse a conocer. “Somos de abrir espacios. Por eso también la música, que es un espacio de encuentro más. Tiene esa virtud de ser expansiva, no solo está donde estamos nosotros físicamente”, explica Nawel.

Mapu

Retornando a las raíces, las y los miembros de Puel Kona viven comunitariamente en el lof Newen Mapu, en una extensión de tierra de 25 hectáreas emplazada en la meseta neuquina, lo que para ellos es un sueño muy anhelado. “Sin territorio no podés tener lof, ni podés ser mapuche. El proyecto es vivir ahí, con nuestra forma, nuestros rituales, nuestro rewe (lugar ceremonial)».

El asunto de la tierra para ellos tiene un doble sentido: la buscan para vincularse y recuperar identidad; la defienden para lograr armonía para el kvme felen, el buen vivir, y eso trasciende al Pueblo Mapuche.

“Pertenecer a Puel Kona es un poco pertenecer a la tierra en la que habito. El mensaje es muy poderoso en relación a lo que es la cultura viva del Pueblo Mapuche y creo que invitamos al resto de la sociedad a tomar conciencia de nuestro rol en la sociedad y hacia la tierra”, explica Ignacio Gentile.

“Ayer fueron las carabelas / hoy son las petroleras / no importan las regalías / si nos dejan un desierto. No nos vencerán / malditas petroleras / no pasarán, no / ya no hay marcha atrás / no, ya nuestra nación se liberará”, cantan en “Malditas Petroleras”.

El extractivismo es un tema que les preocupa. Declaran que los sucesivos gobiernos tienen a la región como zona de sacrificio. “En eso coinciden todos los partidos que nos lideran”, denuncia Lef, sin hacer excepciones.

“Así como esto fue Wajmapu (territorio ancestral mapuche de ambos lados de la cordillera de los Andes) y después por necesidad del modelo agroexportador necesitó que no existiéramos más, hoy Vaca Muerta nos vuelve a nombrar el territorio, de nuevo sirviéndose de nuestros espacios, para fines de expansión económica y nos afecta a todos como sociedad», explica Lef. Refiere que no es más solo un problema de la ruralidad, del campesinado, que hoy el petróleo es un problema de toda la gente, porque las petroleras y sus pozos se han ido acercando a la ciudad cada vez más. “Hoy están en plena disputa con lo que es la urbanidad. En nuestro lugar el agua la priorizan para las petroleras (Pluspetrol) y nosotros no tenemos agua. Nosotros y las trescientas familias que viven en la meseta que no son de la comunidad. El fracking lo resistimos en todos lados, no solo dentro de nuestro territorio. Para que la gente respete todo el lugar. El beneficio de nuestra lucha es para todos, los intereses no terminan donde terminan mis tierras”, sentencia Lef.

Wewpin, relato oral de la historia

Los voceros de las comunidades insisten en que el maltrato hacia la tierra no puede continuar así. Trabajan por crear conciencia y piden que los gobernantes tengan más amor por la vida y que dejen de destruir el mundo.

Lefxaru Nawel explica que la palabra tiene fuerza, tiene newen. Canta porque es crear el futuro que buscan. Recuerda que la guerra terminó hace 130 años. Hay mucho dolor, mucha impotencia, mucha frustración y vergüenza. Hay mucha bronca también. Pero ellos creen que hay que transmutar todo eso para construir un futuro nuevo. Y ahí se centra su mensaje, porque la alegría también es resistencia.

Lefxaru cuenta que Elías Maripan, lonko de la Confederación dijo “nosotros con el otro pueblo tomamos agua del mismo río, y eso nos hace hermanos”. Para el Pueblo Mapuche la paz es eso: la comprensión y la existencia de otro, no lo que hoy se vive. Luchan para vivir en paz. Su pedido es ser respetados en su propia forma de existencia.

El anhelo mapuche es elegir cómo vivir. Eso es el Kvme Felen. Resume Lefxaru Nawel: “Hemos estado sobreviviendo todos estos años. Ahora queremos elegir cómo hacerlo”.

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