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Desmonte en Salta: el gobierno de Sáenz busca arrasar 28 mil hectáreas en un mes
El gobernador Gustavo Sáenz permitió el desmonte de 20 mil hectáreas de bosque durante 2020 y, en el primer mes de este año, convocó a audiencias públicas para avanzar sobre otras 28.311 a pedido de siete firmas del agronegocio.
enero 22, 2021
Desmontes en Salta
Leandro Herrera / Greenpeace

El gobierno de Gustavo Sáenz arrancó el año con la decisión de continuar ampliando la frontera agropecuaria sobre el bosque nativo: convocó audiencias públicas para habilitar el desmonte en Salta de 28.311 hectáreas a pedido de seis firmas agroganaderas y una de la industria del azúcar, según denunció Greenpeace. La organización ambiental realiza un monitoreo de deforestación que en 2020 documentó el desmonte de 20.962 hectáreas en la provincia. En caso de que Sáenz complete el proceso de habilitación de estos nuevos desmontes, superaría en un mes lo que se arrasó en todo el año pasado

Las audiencias públicas son la instancia formal para que el gobierno habilite el avance del agronegocio sobre el bosque nativo y las empresas que solicitaron el permiso cuenta con una ventaja: el gobierno salteño mantiene sin actualizar, desde 2014, el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos, instrumento de aplicación de la Ley de Bosques a nivel provincial. Según la norma, el ordenamiento debe regular “la expansión de la frontera agropecuaria y de cualquier otro cambio de uso del suelo”.  

“El gobernador Sáenz aprovecha la pandemia de Covid-19 para darle vía libre a los desmontes. La actualización del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos se encuentra vencida desde 2014 y la realización de audiencias públicas con las actuales restricciones de circulación no garantiza la participación ciudadana y de las comunidades afectadas, además de resultar peligroso a nivel sanitario”, advirtió Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace. 

Los mapas de ordenamiento territorial no son letra muerta solo para Salta. El monitoreo de deforestación de Greenpeace, realizado a partir de la comparación de imágenes satelitales, reveló también que entre marzo y octubre de 2020 se deforestaron 48.656 hectáreas de bosque nativo en Santiago del Estero, Formosa, Chaco y Salta. Mientras que un informe de la dirección de Bosques del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible expuso el incumplimiento de la Ley de Bosques: entre 1998 y 2018, se avanzó sobre 6,5 millones de hectáreas de bosques, el 43% de esos desmontes ocurrieron con la norma vigente.

¿Quiénes quieren seguir con el desmonte en Salta?

Según documentó Greenpeace a partir de las convocatorias a audiencias públicas publicadas en el Boletín Oficial salteño, las firmas agropecuarias que solicitaron el cambio de uso de suelo son: 

  • 13.257,24 hectáreas en el Establecimiento Ganadero El Tunal, solicitado por AGRONE S.A., cuyo presidente es Luis Armani, importante empresario de la construcción vial. 
  • 5.724,74 hectáreas en el Establecimiento Agroganadero Chaguaral, solicitado por Quebracho Colorado S.A., de los hermanos estadounidenses Paul David Gabel y David Kent Gabel.
  • 3.783 hectáreas en la finca Piedra Blanca y Totoral, solicitado por Tranmar S.R.L. y Agro-Inversora Mojotoro S.R.L.
  • 3.383,45 hectáreas en el Establecimiento Agroganadero Cresud, solicitado por Cresud S.A.C.I.F.yA., cuyos principales accionistas son Eduardo Elsztain y Alejandro Elsztain.
  • 1.029 hectáreas en la finca San Isidro, solicitado por EMAISA S.A., vinculada al ingenio azucarero y destileria San Isidro.
  • 662 hectáreas en la finca Los Colorados, solicitado por BABA S.R.L., de los empresarios agropecuarios Sergio Antonio Barzola y Luis María Barzola.
  • 472,34 hectáreas en la finca El Molino, solicitado por Campo El Refugio S.A., cuyo presidente es el empresario ganadero Eduardo Agustín Llorente.

“Destruir bosques es un crimen y no podemos perder ni una hectárea más”

“Más desmontes significan más cambio climático, más inundaciones, más desalojos de comunidades campesinas e indígenas, más desaparición de especies en peligro de extinción y más enfermedades. Destruir bosques es un crimen y no podemos perder ni una hectárea más”, advirtió la coordinadora de la campaña de Bosques a tono con la petición que impulsa la organización ambiental para que se prohíban y penalicen los desmontes y los incendios forestales en todo el país

Otro de los reclamos que viene sosteniendo la organización ambiental es el pedido de deforestación cero, algo en lo que coincide el  89% de la población argentina que considera que hay parar con la deforestación, según una encuesta realizada por la consultora Poliarquía a pedido de la ONG Periodistas por el Planeta. Además, en consonancia con la convocatoria record para avanzar con el desmonte en Salta de 28.000 hectáreas, el  81% de las personas encuestadas en todo el país entiende que hay una conexión entre la política (por acción u omisión) y el avance de las topadoras.


“La destrucción de bosques aumenta las enfermedades, como dengue y leishmaniasis. Cuando arrasan los bosques, destruyen el equilibrio de la naturaleza, entre algunos patógenos y las personas, y se promueve el brote de enfermedades. Con la deforestación actual podríamos estar preparando el escenario de futuras pandemias de origen zoonótico, además de empobrecer la calidad de vida de todos. La actitud del gobierno de Salta es completamente ilegal e irresponsable”, sentenció Cruz.