Patrones de estancia del siglo XXI: el caso Pergamino y la violencia del agronegocio
abril 29, 2026
En el marco de un juicio emblemático por fumigaciones con agrotóxicos, la hija de uno de los acusados amenazó a un juez de Pergamino, fue hasta su casa e incluso arremetió contra el hijo de 12 años. Se trata de Fernanda Lilian Roces y del juez Alejandro Salguero. Roces había denunciado por supuestas "injurias" a Sabrina Ortiz, víctima de los empresarios del agronegocio. La causa fue cerrada.
Pergamino, agronegocios y amenazas
Foto: Depositphotos

Por Anabel Pomar

Mientras continúa en Rosario el juicio por contaminación con agrotóxicos en Pergamino, Fernanda Lilian Roces —hija de Mario Roces, uno de los productores acusado y procesado en ese litigio— vuelve a ser noticia por actitudes violentas. Esta vez por amenazar al juez Alejandro Salguero (a cargo del Juzgado Correccional N° 2 de Pergamino) y a su familia. El motivo: la decisión del magistrado de no dar curso a una denuncia contra Sabrina Ortiz, quien es víctima de las fumigaciones y querellante del juicio en Rosario.

El juez Salguero denunció en tribunales el 18 de marzo que Fernanda Roces se presentó en su casa y, entre otras frases de intimidación, amenazó con tomar acciones en perjuicio del hijo del juez (un niño de 12 años con diagnóstico de autismo). “Alrededor de la hora 17 horas, no me encontraba en mi domicilio, pero recibo un llamado de la madre de mi hijo, dándome cuenta que se había presentado la querellante, Fernanda Roces, muy enojada por mi decisión (absolver a Ortiz en una causa por injurias) y como no me encontraba le requirió a la madre de mi hijo que me transmitiese que nuestro hijo concurría al colegio que ella misma había creado, e incluso amenazó refiriendo que si ella quería podía hacer que retirasen a mi hijo del colegio”, denunció el juez Salguero.

Pergamino, agronegocios y amenazas
Foto: Matías Sarlo - Minga

Fumigados y amenazados

La amenaza al juez tiene directa vinculación con los años de denuncias de violencias a quienes intentaban frenar las pulverizaciones con agrotóxicos en varios barrios de Pergamino, entre ellos, en el campo de Mario Roces, vecino muy cercano a la familia de Sabrina Ortiz.

En 2019, Ortiz, víctima y querellante en el juicio por agrotóxicos en Rosario, denunció que Fernanda Roces había amenazado a su madre. El día 17 de abril de 2019, alrededor de las 13 horas, según consta en el texto de esa denuncia, Roces llegó a la casa de la familia Ortiz, con una hermana y su madre, y a los gritos expresó: “Si le pasa algo a mi papá vamos a matar a tu hija (por Sabrina) y se van a morir todos ustedes, esto no va a quedar así; ustedes están así por la droga, negra de mierda. Que tu hija se dé por muerta si le pasa algo a mi papá”.

Si bien Fernanda Roces fue procesada por ese hecho, esa denuncia tramitó en tribunales sin demasiados avances y fue cerrada con absolución por prescripción (que señala la extinción de la acción penal por inactividad, pero que no implica de ningún modo inocencia probada de Roces). Las amenazas sufridas fueron relatadas por Sabrina Ortiz en una entrevista radial en la emisora pergaminense Radio Mon, en julio de 2022. Y fue a raíz de eso que se desplegó un nuevo intento intimidatorio por parte de Fernanda Roces: presentó una denuncia por "injurias" contra Sabrina Ortiz.

La causa quedó en manos del juez Salguero, quién el 16 de marzo de 2026 absolvió a Sabrina. “Que en el marco de mis tareas en fecha 16/3/2026 notifiqué en el marco de la causa 791/2022 había dictado veredicto absolutorio sin que concurran ninguna de las partes”. Tras conocer la decisión, Roces se dirigió en persona a la casa del funcionario judicial para amenazarlo.

La nueva denuncia contra Fernanda Roces, si bien se desprende de una causa separada, está directamente relacionada a todo el proceso de investigación y del juicio en curso por envenenamiento. Y refleja la situación de permanente vulnerabilidad que enfrentan quienes denuncian el agronegocio y la contaminación en la “perla del norte” (como se conoce a Pergamino).

Pergamino, agronegocios y amenazas
Jueces de la causa que juzga a siete empresarios y dos funcionarios - Foto: Juan José García

La palabra del juez

“No conforme con haber concurrido a mi domicilio, me contactó por teléfono vía WhatsApp”, continúa el relato de lo denunciado por el juez Salguero. Por ese medio, Roces reiteró que se iba a encargar de que sacaran al hijo del magistrado de la escuela a la que concurre. “La amenaza de 'sacar' a mi hijo de la institución a la cual concurre además de sumamente grave me resulta ruin”, denuncia Salguero.

“Desconozco —continúa el texto de la denuncia— como Roces consiguió mi dirección y mi teléfono y, por tal razón, me comuniqué con su abogado representante (Aquilino Giacomelli) quien me dijo que no tenía conocimiento de lo acontecido y acto seguido me reenvió unos mensajes enviados por la mencionada Roces donde esta le informaba al letrado mi dirección y mi teléfono diciendo uno de estos mensajes 'Te paso el celular y dirección del juez por las dudas jajaja'”.

Giacomelli es abogado de ambos Roces, padre e hija. Ya apeló la decisión del juez Salguero mientras continúa asistiendo a su defendido en las audiencias de Rosario, sentado a metros de Sabrina Ortiz. Fue también quién intentó sin éxito lograr que su representado, el productor del agronegocio Mario Roces, fuera declarado no apto para enfrentar un juicio, por temas de salud mental, demorando el inicio del juicio de diciembre de 2025 a febrero de 2026, fecha en la que finalmente ese juicio comenzó.

Agencia Tierra Viva se comunicó con Alejandro Salguero, el juez amenazado por Fernanda Roces, quien aseguró que pese a lo sucedido se encuentran bien y que la bajeza mayor fue que se metieran con su hijo. El magistrado refirió no conocer con anterioridad a Roces, pero que “sabía que era de tener estas actitudes”.

Desde el Colegio Santa Clara de Asís, al que asiste el menor, además de solidarizarse con la familia amenazada, aseguraron a Agencia Tierra Viva que ningún familiar de Roces tiene vinculación propietaria en la institución desde hace más de una década. Unos de los hijos de ese matrimonio y un sobrino asistieron a esa institución como alumnos por tener también diagnóstico de TEA; pero el marido de Fernanda Roces, Mauricio Rossi, quien alguna vez estuvo vinculado, se desprendió de su participación societaria en el año 2015.

El juez Salguero es contundente sobre el alcance legal de lo sucedido. “Entiendo que tal accionar excede con holgura lo soportable por mi rol de servidor público, la Sra. Roces nunca concurrió al Juzgado a pedir una entrevista conmigo, ni siquiera a notificarse del veredicto, en cambio optó por ir a mi domicilio —alterar la tranquilidad familiar— y despacharse con una serie de consideraciones personales e incluso buscando amedrentarme argumentando tener 'poder' sobre la permanencia de mi hijo en un colegio”. Y finaliza: “Entiendo que lo narrado encuadra en el delito de amenazas simples (Artículo 149 bis, primer párrafo primera parte del Código Penal) y solicito que se imponga la inmediata prohibición de contacto y acercamiento de la mencionada tanto hacia mí, como a mi grupo familiar”.

Pergamino, agronegocios y amenazas
Sabrina Ortiz, impulsora del juicio que se desarrolla en Rosario - Foto: Juan José García

Le metieron un balazo”

Durante el desarrollo de la causa que llegó a juicio en Rosario —contra siete productores y dos funcionarios de Pergamino por contaminación con agrotóxicos— también se escucharon testimonios de esos procederes violentos que involucran a Roces o familiares del acusado. Tanto el oficial Federico Galarza Puig como el oficial Maximiliano Melo relataron bajo juramento episodios de violencia referidos por los vecinos y el secuestro de armas en el campo.

Los hechos ameritaron que la familia Ortiz tuviera protección permanente por parte de fuerzas federales ordenada por el Juzgado Federal de San Nicolás.

La hija de Sabrina Ortiz, Fiama Barbieri, estremeció con su testimonio en una de las últimas audiencias y relató cuando siendo ella pequeña fue testigo de varias situaciones de amenazas y violencia, además de las fumigaciones que pusieron en grave situación a la salud en su cuerpo.

“Sufrimos amenazas, sí. Y nos mataron un perro. Yo estaba jugando en el frente de mi casa con el perro. En un momento entré a la casa y se escucharon tiros. Al salir vimos el perro muerto y a Mario Roces que nos gritaba e insultaba. 'Negros de mierda', nos decía, que íbamos a aparecer muertos, que ellos eran los dueños del barrio, que no sabíamos con quienes nos habíamos metido. El miedo era constante”, afirmó.

En la audiencia de apertura del juicio, Sabrina Ortiz detalló también todas las amenazas y situaciones destinadas a silenciarla. Así mismo lo hicieron su padre y su madre. Don Pedro Ortiz confirmó: “Le metieron un balazo al perro”.

Sabrina Ortiz y sus hijos, según prueba documental y que forma parte de las pruebas existentes en los 43 cuerpos que tiene la causa, tienen agrotóxicos en sus cuerpos y daño genotóxico. El juicio lleva 13 audiencias y se espera una nueva para el próximo 6 de mayo, una inspección ocular en los territorios fumigados con la presencia de los jueces a cargo de dictar el veredicto (el 13 de mayo) y el inicio de los alegatos de cierre para el 14 de ese mes.

Edición: Darío Aranda

Si vas a republicar este contenido, por favor, incluí el link al artículo original.

¿Ya sos parte de la comunidad Tierra Viva?

Si sos aportante de nuestra campaña de Financiamiento Colectivo podés acceder a descuentos especiales en la compra de alimentos agroecológicos a precio justo.

Link externo al sitio web de Sudestada

Ayudanos a desintoxicar la agenda informativa

Campaña de financiamiento colectivo

Compartir