Por Noelia Leiva
A once kilómetros del Aeropuerto Internacional de Ezeiza y 33 del Obelisco porteño, la Reserva Natural Integral y Mixta Laguna de Rocha, en el distrito bonaerense de Esteban Echeverría, genera beneficios ecológicos y sociales propios de un espacio verde en una zona urbanizada: regula la temperatura, es una “esponja” natural frente a inundaciones y aloja a biodiversidad, como el 80 por ciento de las especies de aves de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, su extensión se redujo casi un tercio por una ley provincial. La organización Colectivo Ecológico Unid@s por la Laguna de Rocha denuncia que la modificación obedece a intereses inmobiliarios y que afecta la calidad de vida de las personas del AMBA.
El artículo 112 de la Ley 15.557 (Presupuesto 2026), que definió el presupuesto, generó una marcha atrás en Laguna de Rocha que va en contra de las normas ambientales: recortó los metros cuadrados naturales protegidos en el territorio bonaerense y, como consecuencia, redujo el estado de protección del 30 por ciento de la reserva (390 hectáreas).
La decisión de la Legislatura bonaerense insta a adecuar la extensión de Rocha al “Mapa Oficial” de la reserva, lo que la organización socioambiental denuncia como inexistente. En definitiva, implica guiarse por la línea de ribera y excluir el humedal, clave para el funcionamiento ecológico del área.
La modificación, impulsada por el entonces diputado por la UCR Pablo Domenichini, fue aprobada por ambas Cámaras sin un debate específico sobre sus implicancias ambientales. "El artículo 112 fue votado exprés y no tiene nada que ver con la ley de presupuesto. Ignora la función del humedal porque preserva únicamente el espejo de agua y recorta el régimen de preservación. Achica el espacio para proyectos inmobiliarios, y eso es pernicioso sobre un lugar que ofrece efectos positivos totalmente gratuitos", explicó Gabriel Videla, integrante del Colectivo Ecológico Unid@s por la Laguna de Rocha, organización que lleva 18 años en lucha.
Para el Colectivo, la reforma buscaría otorgar valor inmobiliario a los propietarios privados con tierras que ahora estarían disponibles para uso comercial. Tierra Viva se contactó con el Ministerio de Ambiente bonaerense para consultar qué medidas tiene prevista la máxima autoridad en la materia frente a la situación, pero no obtuvo respuesta.
No es la primera vez que Rocha está en peligro. En 2013, la Ley 14.516 le quitó 64 hectáreas a lo establecido por la normativa bonaerense 14.488, que en 2012 había creado la Reserva Natural Integral y Mixta. Esa modificación sirvió para ceder terrenos a los clubes Racing y Boca, que planeaban construir polideportivos sobre el humedal. En 2015, la Suprema Corte bonaerense invalidó esa cesión por afectar el mismo principio de no regresión ambiental que ahora está siendo vulnerado.

Mucha más que un pulmón verde
Rocha es el mayor humedal dentro del área metropolitana y sus beneficios ecológicos exceden el mapa de Esteban Echeverría. Dentro de las 1.300 hectáreas protegidas se encuentran nueve ambientes distintos, entre pastizales pampeanos, la zona lagunar, pantanos, talares, bosque nativo y bosque exótico, que sostienen una diversidad poco habitual para la región metropolitana, tras el avance de la industrialización y la urbanización.
"El Club de Observadores de Aves de Esteban Echeverría registró alrededor de 230 especies, el 80 por ciento de las que hay en la provincia", recalcó Juan Correa, también integrante del colectivo ambiental. "Es un gran hotel para aves, para abastecimiento y reposición. También, al ser un valle de inundación, es un regulador hídrico de toda la región", enfatizó. En épocas del fenómeno climático de El Niño, mejora la calidad de vida de vecinas y vecinos de la zona.
El bosque de talares está compuesto por la única especie arbórea que regenera pastizales nativos, y toda la masa verde ayuda a mitigar las islas de calor urbanas, un fenómeno clave en el contexto del aumento global de la temperatura por la crisis climática. "En el sudeste del AMBA la laguna mitiga la temperatura, mientras en Capital Federal la masa de cemento eleva la sensación térmica hasta cinco grados", explicó Videla, que sumó un efecto que resuena en todas las viviendas del conurbano bonaerense: al bajar el consumo eléctrico en los días de mayor calor, alivia la demanda sobre Edesur y reduce la probabilidad de cortes de luz.
"El Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) a la fecha no tiene un plan de manejo efectivo", señaló Correa.
El Colectivo Ecológico y el Instituto Superior de Formación Docente 35 de Monte Grande presentaron propuestas de manejo, pero no prosperaron. "Aunque hubo tres camadas de guardaparques, no hay proyectos para que estén de forma permanente", denunciaron.
Mientras tanto, continúan la caza de aves en las inmediaciones de la planta depuradora de AySA --calles Jorge Newbery y Presbiterio Orencio Antonio Mainer, lindera con Rocha-- y los incendios de pastizales en la época estival.
Según registró la ONG Global Nature Watch, en 2025 Esteban Echeverría perdió 15 hectáreas de bosque nativo, y en lo que va de 2026 ya se contabilizan once alertas de incendio, la cifra más alta desde que existen registros satelitales comparables (2012). Con el presupuesto 2027 asomando en el horizonte legislativo, la pregunta obligada es si el humedal que preserva de inundaciones y altas temperaturas y preserva la biodiversidad va a recuperar su extensión o seguirá siendo blanco de ataques por razones presupuestarias.

Ambiental y social: la crisis habitacional impacta en una reserva
La crisis habitacional que hace que muchas familias no cuenten con un espacio digno donde vivir tiene consecuencias en la preservación del ambiente. "Si no hay una política social de vivienda, los sectores vulnerables se asientan en los lugares con menos probabilidad de represión o expulsión, como en humedales o basurales, pero donde también pueden acceder a una menor calidad de vida", consideró Videla.
Es lo que sucede en el barrio 9 de Enero, que se consolidó dentro de la reserva, en las inmediaciones con la autopista Richieri, donde se realizaron rellenos ilegales y se “vende escombro por Facebook” para colocar en la zona y generar viviendas.
Según denunció Unid@s por la Laguna de Rocha, el área cuenta con una cota cinco en la altura de las napas, lo que imposibilita la instalación de cloacas, mucho más frente a la constante crecida de los niveles del agua como producto de la crisis ambiental. Esas características son sinónimo de contaminación cuando se vierten desechos a los cursos de agua, lo que afectaría tanto a las familias como al humedal. Para solucionarlo, desde 2014 se construye el complejo de viviendas Juan Pablo II, pensado para relocalizar a quienes habitan en los alrededores de Rocha, pero aún no está terminado."El cumplimiento del derecho ambiental es ineludible, el derecho a la vivienda también", planteó Videla.
Hablar de justicia ambiental es pensar en el ecosistema de forma integral y comunitaria, algo que las vecinas y vecinos supieron hacer. Organizan caminatas por el humedal, bicicleteadas y campamentos para la exploración y la concientización. “Caminar el humedal Laguna de Rocha es una experiencia. Entre los sentidos, generalmente es la observación la que ha recibido más atención en los estudios ambientales. Incluso hay quienes sostienen que sin representaciones visuales es difícil saber acerca de los problemas ambientales”, considera el paleontólogo y doctor en Ciencias Biológicas Martín Farina, en su estudio “Caminando la justicia ambiental: una comunidad de práctica en el humedal Laguna de Rocha.”
La reserva reúne respuestas a problemas clave del contexto ambiental en emergencia, como controlar el aumento de las temperaturas y las inundaciones. Ante los reclamos del colectivo por las amenazas a su preservación, ni el municipio ni la provincia respondieron. Sin un plan de manejo ni fiscalización, la protección de Rocha sigue dependiendo del estado de alerta y la capacidad de organización de vecinas y vecinos.

*Edición: Darío Aranda.
