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Agrotóxicos en los medios cordobeses, entre el silencio cómplice y la visibilización en cuentagotas
octubre 4, 2021
Sección: Extractivismos
La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (Fatpren) y la Fundación Rosa Luxemburgo editaron el dossier "Contaminación informativa. Medios, extractivismo y soberanía", escrito por periodistas de todo el país, acerca de las coberturas mediáticas de temas ambientales. El siguiente artículo, incluido en la publicación, analiza el caso cordobés en cuanto a la relación de los medios de comunicación y el agronegocio.
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Por Consuelo Cabral

En Córdoba, los medios de comunicación de mayor alcance de audiencias y pertenecientes a grandes grupos económicos han tratado los distintos conflictos socioambientales vinculados al uso de agrotóxicos, su impacto en el ambiente y en la salud de las personas: ¿Visibilizan las luchas vecinales? ¿Con qué palabras o clichés apoyan el modelo de monocultivo y criminalizan las resistencias?

Analizamos los últimos 20 años, tomando como punto de partida la emblemática lucha de las Madres de Barrio Ituzaingó Anexo, de 2001, en la ciudad de Córdoba. Siguieron las luchas de las comunidades de los barrios San Antonio e Inaudi contra Porta Hermanos (2012), la de la localidad de Malvinas Argentinas contra Monsanto (2013) y la de Dique Chico contra los fumigadores (2017). Estos frentes de resistencia fueron solo algunos en una provincia donde se utilizan casi 27 litros de agrotóxicos por habitante por año.

El diario de mayor tirada, La Voz del Interior, pertenece al Grupo Clarín y responde de forma directa a su línea editorial. Esto significa que todo el apoyo mediático está al servicio del agronegocio, de las grandes empresas o gobiernos, aunque periodistas de algunas secciones como Ciudadanos o Sociedad visibilicen voces de los vecinos y vecinas que llevan adelante luchas ambientales.

Cadena 3, la radio más escuchada de la provincia, posee un portal de noticias, www.cadena.com.ar, donde los protagonistas de las comunidades afectadas por la contaminación no tienen ningún acceso. Por otra parte, el multimedio de la Universidad Nacional de Córdoba, los Servicios de Radio y Televisión, ha comenzado a darles voz a los vecinos y vecinas a través de su web CBA24N.

Hay varias etapas en la historia de la cobertura de los medios a lo largo de estos últimos 20 años. En la primera etapa, durante el conflicto de barrio Ituzaingó, la cobertura de los medios se reveló comprometida con la realidad. Los periodistas se han manejado correctamente, pero no así las empresas que los contratan.

Córdoba transgénica

Hace 25 años el gobierno de Carlos Menem autorizó de forma solapada la soja transgénica de Monsanto en el país. El agronegocio avanzó a un ritmo desenfrenado en la mayor parte del territorio provincial ocasionando daños irreversibles en la vida y en los cuerpos de quienes allí habitan. En resumen, solo donde la tierra es salada no hay agroquímicos. Y en Córdoba la tierra salada es poca.

Cada año, para fumigar 4.200.000 hectáreas de soja y 2.300.000 de maíz, se usan 100 millones de litros de agrotóxicos: una cuarta parte de todo lo que se usa en la Argentina. Es una exposición a 27 litros de veneno por cada habitante de la provincia. En el resto del país la carga de exposición promedio es de 11 litros, según datos difundidos por Pueblos Fumigados de Córdoba, en su Declaración del año 2019.

Cáncer, malformaciones en recién nacidos, abortos espontáneos; afecciones en la piel y en las vías respiratorias, son algunas de las huellas que deja el monocultivo. Sin contar los desplazamientos territoriales de quienes se ven obligados a abandonar sus viviendas para poder sobrevivir. O peor aún, quienes permanecen atrapados en sus casas, desvalorizadas económicamente por la contaminación que las rodea.

Sin embargo, y de forma paralela al terricidio, en cada pueblo fumigado nace un frente de resistencia. La mayoría están liderados por mujeres que entienden que los agrotóxicos no arrasan paisajes, sino sus propios cuerpos y los de sus hijos. Se hablan unas a otras, registran con lápiz y papel los síntomas, se organizan, y combaten como lo hicieron hace 20 años atrás las Madres de Barrio Ituzaingó, emblema de la lucha ambiental contra los agrotóxicos.

Bajo el eufemismo del “progreso” económico, el gobierno provincial, la Justicia, y los medios de comunicación prestos al poder político y económico son cómplices de estas muertes.

En un relevamiento realizado acerca de la cobertura de las problemáticas que ocasionan los agrotóxicos, que los últimos 20 años han realizado medios masivos como La Voz del Interior y Cadena 3, se observan un sinfín de contradicciones y ambigüedades en sus discursos, sumadas a la tensión entre la labor de algunos periodistas y la línea del medio, que termina imponiendo su parecer.

Por un lado incluyen en su agenda la temática ambiental con coberturas de periodistas que hacen un seguimiento de cada lucha ambiental visibilizando la opinión de vecinos, vecinas y referentes ambientales; pero deslegitiman estos mismos reclamos destacando las voces de las empresas denunciadas, como Monsanto o Porta Hermanos, a través de pauta publicitaria que toma diferentes formas: desde anuncios gráficos a página completa o banners en las webs, a videos “educativos” en Youtube, viajes y recorridas a las fábricas para periodistas “especializados”, columnas de opinión de académicos que defienden el monocultivo y ponen en duda la toxicidad de los agroquímicos, suplementos de Agro y hasta obituarios de empresarios de dichas compañías a quienes inmortalizan como “figuras célebres” sin mencionar el conflicto socioambiental en el que desenvolvieron su actividad.

Por otro lado, cuando ocurre algún hecho ajeno a la lucha ambiental que involucra a la empresa cuestionada (por ejemplo, las muertes de trabajadores en plantas de Porta), omiten incluso el nombre de la empresa, titulando de manera difusa y brindando información escasa y ambigua.

Como es de suponer, esos medios reproducen las voces oficiales de gobernadores, ministros, secretarios y demás funcionarios públicos, realizando entrevistas y levantando gacetillas que invisibilizan de forma total el daño ambiental y sanitario.

En resumen, la pauta y los pactos con los sectores de poder se pagan de forma prolija y sistemática, perpetuando la complicidad con éstos e instalando en la opinión pública la idea del “campo pujante”, generador de fuentes de trabajo y riqueza para el país. La misma tendencia se observa en los medios que integran dichos grupos económicos, tal es el caso de Canal 12 y Radio Mitre (ambos de Grupo Clarín).

Cabe destacar en este punto que los medios del interior provincial, especialmente en el sureste donde abunda el monocultivo, replican en numerosas ocasiones las notas de los medios masivos citados anteriormente, evitando la producción propia o la construcción de una mirada crítica.

Agrotóxicos, una mala palabra

Siguiendo una línea cronológica de las últimas dos décadas en Córdoba, es posible analizar las coberturas de Cadena 3 y La Voz del Interior abordando las luchas ambientales de Madres de Barrio Ituzaingó (desde el 2001) contra las fumigaciones; la asamblea Vecinxs Unidxs en Defensa de Ambiente Sano y Seguro (VUDAS) contra la planta de Porta Hermanos en barrio San Antonio (2012), la Asamblea de Vecinos Malvinas Lucha por la Vida (2013) y su acampe contra Monsanto, y en tiempo más cercano el caso de Dique Chico.

Desde 2002, en La Voz del Interior existió una cobertura minuciosa del caso de las Madres de Barrio Ituzaingó. Diferentes periodistas dieron cuenta, como Medardo Ávila Vázquez, de las denuncias por las fumigaciones aéreas que afectaban a los habitantes del barrio y de los estudios de salud sobre dicha población realizados por profesionales que luego crearon Médicos de Pueblos Fumigados y Reduas, la Red Universitaria de Ambiente y Salud. En 2012, el primer juicio fue cubierto por Francisco Panero, en clave policial/ judicial.

Sin embargo, y en sintonía con las contradicciones descriptas anteriormente, el mismo diario abordó antes y lo hace ahora el costado económico que rodea al monocultivo, teniendo en cuenta condiciones climáticas, ganancias por superficies sembradas, radiografías demográficas y retenciones. En ninguno de estos artículos aparece la palabra agrotóxico, sino que se habla de herbicidas, plaguicidas e insecticidas.

A la vez, hay numerosas columnas de opinión de Alicia Cavallo, ingeniera agrónoma e integrante del Departamento de Protección Vegetal de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC, poniendo en duda la toxicidad de los agroquímicos. Un ejemplo es la nota titulada Cambiemos temores por conocimiento, publicada el 14 de junio de 2014. “Desdela Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba (FCA-UNC), creemos que en el sistema productivo actual los agroquímicos son un insumo necesario para la producción de agroalimentos”, decía el artículo.

También son difundidos comunicados de sectores del campo, como el titulado Preocupa la ofensiva contra los agroquímicos donde entidades rurales y vinculadas con la actividad agroindustrial en la provincia de Córdoba manifiestan su «profunda preocupación por la manera en que se está abordando algo tan sensible como es el uso de productos fitosanitarios», con relación al primer juicio por las fumigaciones en barrio Ituzaingó.

Otro pilar fundamental en la construcción del discurso del monocultivo como grano del progreso es el suplemento agropecuario, editado por Alejandro Rollán -con edición gráfica que sale los sábados y digital de actualización diaria- en los cuales también colaboran los periodistas Walter Giannoni y Favio Ré.

Mientras la Asamblea de Malvinas Lucha por la Vida festejaba el logro épico de la expulsión del gigante Monsanto, en agosto de 2015, Agrovoz publicaba una nota titulada Monsanto: Intacta RR2 Pro mejora los rendimientos, donde un gerente de la empresa hacía un recorrido sobre las cualidades del nuevo producto y de los beneficios que podría traer a los productores de Córdoba, sin mencionar en ningún momento el conflicto socioambiental.

Por último, la lucha de los vecinos y vecinas de barrio San Antonio contra Porta se inscribe en el mismo accionar de vaivén entre coberturas de las actividades y procesos judiciales, y una pleitesía exacerbada a los directivos de la empresa a quienes de ninguna manera se los vincula con el conflicto, sino que, por el contrario, se los posiciona como “reconocidos empresarios comprometidos con su tiempo”. Ejemplo de ello, son los dos obituarios de José Porta, publicados el 19 de septiembre de 2019 titulados El adiós a José Porta, industrial, exministro y personalidad destacada y La industria de Córdoba, de luto: murió José Porta, éste último firmado por el periodista Héctor Brondo: “Sin dudas, José Porta será recordado como un empresario destacado y comprometido con su tiempo a lo largo de su vida, que se apagó esta mañana, en el umbral de la primavera”.

Cadena 3, la radio de mayor audiencia en la provincia, tiene una línea editorial que se ubica de forma concreta en contra de los frentes de resistencia ambientales y a favor de los discursos oficiales y de los grandes grupos económicos. Ello explica que al revisar el archivo de notas publicadas sobre las luchas de los vecinos y vecinas antes mencionadas, las únicas voces visibilizadas sean las que pertenecen a actores del agronegocio.

A diferencia de La Voz del Interior, Cadena 3 criminaliza las protestas utilizando categorías como “activistas”, “violentos”, “agresores” para referirse a los vecinos y vecinas. Y en algunos casos, incluso, las silencia de forma total, omitiendo su existencia. A continuación, algunos ejemplos:

  • “Grupos de activistas que se oponen a la radicación de Monsanto en Malvinas Argentinas atacaron la Casa de Córdoba en la Ciudad de Buenos Aires”, es uno de sus titulares de octubre de 2013.
  • En otra nota titulada “De la Sota pidió aceitar controles a Monsanto”, de septiembre de 2013, la emisora reproduce el discurso del entonces gobernador de Córdoba, legitimándolo: «En el caso de la planta de Malvinas Argentinas, se hicieron todos los estudios de impacto ambiental». Y agrega: «Que todo el mundo sepa que no tiene ningún efecto contaminante y hay muchísimos métodos para llevar adelante eso».
  • En el caso de la lucha de VUDAS contra la empresa Porta, la emisora oculta y silencia de forma total el pedido de erradicación de la fábrica de alcohol y biocombustible, enclavada en un populoso barrio, al lado de las viviendas de los vecinos y vecinas. Paralelamente, difunde notas a favor del grupo económico, destacando su “responsabilidad social”, un ejemplo es, también, el extenso obituario por la muerte de José Porta. En ningún momento se hace referencia a las causas judiciales que la empresa Porta Hermanos enfrenta por contaminación, ni a la muerte de una bebé de un año llamada Olivia.

“Murió a los 93 años el empresario José Porta, ex ministro de Producción y Trabajo de la Provincia de Córdoba y gerente general de Porta Hermanos durante más de 20 años. Egresó como ingeniero mecánico electricista de la UNC y desde entonces tuvo una vasta experiencia tanto en empresas como en el Gobierno. Fue socio de Porta Hnos. SRL, gerente de Producción y luego gerente general de la empresa familiar hasta que en 1963 fue nombrado presidente del Centro Comercial e Industrial de Córdoba. Además de ejercer la docencia universitaria durante más de tres décadas, ejerció cargos como gerente de Relaciones Empresarias del Grupo Materfer y GMD. Desde 1990 hasta 1999 fue ministro de Producción y Trabajo de la Provincia de Córdoba. Desde el 2000 al 2002 fue presidente del Banco Suquía. También fue presidente de la Cámara de Comercio Italiana de Córdoba. Era además, vocal titular de la Bolsa de Comercio de Córdoba desde 1985 y miembro del Consejo Asesor del Instituto de Investigaciones Económicas de dicha institución”.

En ningún momento se hace referencia a las causas judiciales que la empresa enfrenta por contaminación, ni a la muerte de una bebé de un año llamada Olivia.

En tanto, cuando ocurre algún hecho negativo vinculado, como las muertes de dos trabajadores, la “radio más escuchada de Argentina” simplemente utiliza eufemismos para referirse a la empresa: “Murió aplastado un trabajador de una fábrica de alcohol”.

Los medios masivos en el ojo de luchadores socioambientales

Para este informe fueron consultados tres referentes de la lucha contra los agrotóxicos, acerca de la cobertura de los conflictos socio ambientales que hicieron los medios masivos de comunicación de Córdoba.

Los tres protagonistas de las luchas contra los agrotóxicos en Córdoba consultados fueron: Medardo Ávila Vázquez, médico pediatra, fundador de Reduas (Red Universitaria de Ambiente y Salud), integrante de Médicos de Pueblos Fumigados; Darío Ávila, abogado defensor de las causas ambientales, querellante en el primer juicio de Madres de Barrio Ituzaingó en el año 2012, que se convirtió en el primero de América Latina en considerar la fumigación como delito; y Silvia Cruz, referente de VUDAS (Vecinos y Vecinas Unidxs por el Derecho a un Ambiente Sano) en la lucha por la erradicación de Porta Hermanos de barrio San Antonio.

Medardo Ávila Vázquez: «Los periodistas se han manejado bien en estos años, no así las empresas periodísticas»

Hay varias etapas en la historia de la cobertura de los medios a lo largo de estos últimos 20 años. En la primera etapa del conflicto de barrio Ituzaingó la cobertura de los medios fue impresionante, comprometida, muy buena. En general, los periodistas se han manejado bien estos años, pero no así las empresas periodísticas.

La cobertura que hizo La Voz fue muy buena especialmente en la época del juicio, pero por puro entusiasmo de periodistas como Marcela Fernández que estuvo muy comprometida con el tema. Pero luego, el diario también publicaba notas usando a supuestos académicos que ponían en duda la toxicidad de los agroquímicos. La cosa comenzó a cambiar después de la “Causa Madre” y con el surgimiento del conflicto de Monsanto en la localidad de Malvinas Argentinas. Ahí hubo un quiebre, un cambio: derrotamos a Monsanto, y desde la multinacional hicieron hasta congresos sobre cómo se habían equivocado, y cómo iban a cambiar la estrategia para bloquear a los medios alternativos. También buscaron brindarles a los medios hegemónicos nuevos discursos usando científicos y divulgadores provistos por ellos. Invitaban a viajar a los periodistas a Saint Louis, a donde llevaron a Adrián Simeoni de viaje y de paseo a Las Vegas; llevaron además a otros periodistas de Córdoba y Buenos Aires.

Tenían una pauta publicitaria que era impresionante. En aquel momento, nosotros estimábamos que estaban gastando miles de pesos por mes, porque en la página 3 de La Voz, que es la principal, todos los días salía una propaganda a página completa y eso valía mil pesos por día.

Durante el conflicto de Monsanto, el diario trasladó la temática de la sección Ciudadanos a la de Política, todo tratado con mano de hierro por este infame de Adrián Simeoni, que luego pasó a Cadena 3. Ambos medios se convirtieron en voceros del agronegocio”.

Darío Ávila: «El tratamiento de fumigaciones en nuestra provincia ha tenido una mirada y recepción bastante dispar en los medios»

Conforme a la documentación y a los archivos que pude rescatar de la lucha vinculada al uso de agrotóxicos en Córdoba, puedo advertir que el tratamiento de fumigaciones en nuestra provincia ha tenido una mirada y recepción bastante dispar en los medios masivos de comunicación. Por ejemplo, con relación a medios hegemónicos o los que tienen mayor circulación, como La Voz del Interior, hay que reconocer que el diario registra publicaciones vinculadas a la lucha contra los agrotóxicos en la provincia.

En 2002 y 2003 aparecieron una buena cantidad de notas, vinculadas a las Madres de Barrio Ituzaingó y su denuncia de enfermedades graves detectadas en niños y vecinos.

Hubo momentos donde la noticia tuvo espacio destacado, incluso a página completa y otros en que las noticias eran disimuladas. Al comienzo aparecían en sección Sociedad, y en otros momentos en Policiales. Uno reconoce que La Voz fue el diario que mayor publicidad ha dado a este tema y con distintas miradas también. A veces, poniendo la voz de los vecinos, pero también muchas otras, transmitiendo la voz oficial del gobierno de Córdoba y de las empresas cuestionadas. Es decir que tuvieron bajada de línea en sus publicaciones dando prioridad a la voz oficial.

Más cerca de los tiempos que corren, La Voz empieza a alejarse de los vecinos y da preponderancia a la palabra del Gobierno. Esto se materializa con la aparición del suplemento AgroVoz, donde en varias páginas el diario otorga absoluta preponderancia al modelo agroindustrial, desde la promoción del uso del biocombustible hasta las “buenas prácticas agropecuarias”, lo que refuerza la importancia de la pauta oficial, ya que el Gobierno provincial también promueve estas prácticas.

Cadena 3 no ha dado ningún tipo de espacio a los vecinos ni a los damnificados. Incluso, no recuerdo haber hablado jamás en esta emisora como abogado denunciante en la causa de Ituzaingó, mientras que sí lo hice en el resto de los medios.

En los SRT también hubo tratamiento dispar; estaba bastante invisibilizado, poco difundido, pero se daba prioridad a la voz de los vecinos. Se logra una mayor visibilización en este multimedio cuando aparece la plataforma virtual con CBA24N, donde la UNC da espacio importante a la voz de los damnificados”.

Silvia Cruz: «Si los medios de comunicación masivos hubieran comunicado la verdad, otra hubiera sido nuestra historia»

Si los medios de comunicación masivos de Córdoba hubieran sido realmente medios de comunicación y hubieran comunicado la verdad, otra hubiera sido nuestra historia. Al principio La Voz y Cadena 3 sacaban algunas cosas nuestras, los avances legales, pero les contábamos algo y terminaban publicando lo que ellos querían, y hasta poniendo en duda nuestra voz. Por eso decidimos nunca más acudir a estos dos medios, sin culpar a sus trabajadores porque hay muchos que siguen órdenes”.

Nunca me voy a olvidar de una vez en que estábamos marchando por el Ni Una Menos y un notero de Canal 8 nos dijo que nos hiciéramos a un lado porque si nos veían con la remera, no podían sacar la foto. Entonces, teníamos casi que escondernos y esa discriminación nos dolía muchísimo. Cuando veían nuestra remera o cartel, se alejaban. Después conocimos algo mejor, a los medios alternativos, como La Nueva Mañana o La Tinta, que cuentan exactamente nuestra verdad, sin modificarla para favorecer a Porta y al Estado provincial”.

Visibilizar o silenciar: esa es la cuestión

En las últimas dos décadas el discurso de los medios de comunicación hegemónicos de Córdoba sobre el uso de agrotóxicos atravesó diferentes etapas, oscilando entre el silencio, la inclusión de la problemática en la agenda mediática, el apoyo concreto a los beneficiarios del modelo, el seguimiento de las luchas ambientales, la criminalización de los frentes de resistencia, la defensa del uso de plaguicidas negando su demostrada toxicidad, y la reproducción del discurso del Gobierno, a favor del modelo.

En líneas generales, al hacer un balance de las dos últimas décadas, se observa que los medios analizados priorizaron los intereses económicos al compromiso relacionado con causas a favor del ambiente y la salud.

Según los referentes consultados para este trabajo, la contradicción entre visibilizar y silenciar las luchas ambientales se explica debido a la tensión entre la voluntad y al esfuerzo individual de algunes periodistas por reflejar los conflictos socioambientales y, también, debido a los intereses predominantes del medio de acuerdo a líneas editoriales basadas en convenios económico-estratégicos. La cobertura realizada por La Voz del Interior acerca del primer juicio de la causa de las Madres de Barrio Ituzaingó Anexo contra los fumigadores debe leerse de forma simultánea con la publicación de artículos de opinión a favor del modelo agropecuario tóxico.

Actualmente dichas tensiones y contradicciones prevalecen en los medios masivos de comunicación de Córdoba, que continúan reproduciendo el discurso del Gobierno provincial a favor del modelo de monocultivo. Sin embargo, las luchas ambientales han obtenido mayor visibilidad debido al surgimiento en los últimos años de medios independientes y autogestionados, que junto con las redes sociales, se han convertido en potentes espacios y canales para denunciar las consecuencias de las fumigaciones en el ambiente y en la salud de las personas.

Podés acceder al dossier de Fatpren y la Fundación Rosa Luxemburgo en el siguiente link.

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