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Guernica: “Pedíamos tierra para vivir y nos sacaron a los tiros”
octubre 29, 2020
Sección: Extractivismos
Testimonios desde la toma de Guernica, que esta mañana fue desalojada en un mega-operativo de la policía Bonaerense. Decenas de personas heridas y más de 35 detenciones.
Desalojo de Guernica
Foto: Juan Pablo Barrientos

“¿Por qué creen que desde hace tres meses estamos resistiendo el frío, la lluvia y el hambre? Porque queremos una tierra donde vivir. Eso pedíamos, y hoy nos sacaron a los tiros y corriéndonos con una tanqueta”, dice Sabrina, 33 años, una de las vecinas del barrio Unión, en la toma de Guernica, partido de Presidente Perón, donde en este momento aún la policía bonaerense no termina de desalojar a las familias que resisten. 

El operativo comenzó alrededor de las 5 de la mañana justamente en ese sector del predio de 200 hectáreas donde, hasta hace unas horas, vivían más de 2.000 familias, que comenzaron a levantar sus casas precarias desde el 20 de julio pasado. Un grupo de vecinos acababa de terminar una asamblea, cuando el Ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, se acercó escoltado por decenas de uniformados.

“Berni vino caminando y decía ‘bueno muchachos, retirénse, hay que desalojar’. Le empezamos a decir que estábamos con nuestros hijos, que no teníamos adónde ir a vivir. Y de pronto gritó ‘Vamooooosss, a desalojar’. Y ahí empezaron las balas de goma, los gases, los palazos. Obviamente nos defendimos como podíamos, pero nunca imaginamos que podía ser tan cruel la represión, un montón de gente con balines en el cuerpo, con golpes, un pibe se clavó un fierro en la pierna y muchas personas heridas enredadas con los alambres”, cuenta Paola, otra de las vecinas que prefiere no dar su apellido por miedo. “Después de ver esto, no me sorprendería que ahora nos quieran perseguir. El hostigamiento policial no paró un segundo en estos tres meses”.

Tanto en Unión como en los otros barrios organizados dentro de la toma, hubo resistencia, heridos y detenciones. “En ningún momento existió el desalojo pacífico. 

“Nos cazaban con motos, cuatriciclos y hasta una tanqueta. No les importaba nada, le pegaban a todos y nos tiraban las casillas”, dice Susana, mientras otros vecinos le gritan a uno de los móviles televisivos: 

“Están pasando en la tele algo que no vemos acá. Repiten todo el tiempo que tiramos piedras y no muestran cómo nos balearon y nos pegaron. ¿Qué van a decir si hay un muerto? Les parece más grave que nos defendamos con piedras y no que nos dejen otra vez en la calle con nuestros hijos. Acá hay pibes y no tenemos dónde vivir”.

“Lo que más nos duele no sólo es la represión, sino también que nos sacaron la esperanza. Yo llegué acá porque estoy sin trabajo y ya no podía pagar más el alquiler. Nos organizamos un montón de vecinos para tener un pedacito de tierra. Eso pedíamos, que si nos sacaban nos dieran un lugar, no tenemos otro”. 

“En un primer censo que se realizó y se entregó al juez de la causa, se detectó que, entre las personas que tomaron los terrenos, había desempleados que no podían afrontar un alquiler, y medio centenar de mujeres en situación de violencia de género”, informó la agencia Télam, que dio cuenta de que “unas 600 familias aceptaron retirarse del lugar, tras firmar un acuerdo con el gobierno”. 

La denuncia de los dueños de Bellaco S. A, una empresa que pretende llevar adelante un emprendimiento inmobiliario en esos terrenos -sobre los cuales también existe un proceso judicial aún no esclarecido- derivó en el desalojo, que había sido postergado en dos oportunidades por el juez de Garantías de La Plata, Martín Rizzo, a pedido del Gobierno provincial que mantenía un proceso de diálogo con muchas de las familias. Dicho proceso era cuestionado por diferentes organizaciones sociales, políticas y por los propios vecinos.

Fotos: Juan Pablo Barrientos

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