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Crisis climática: impactos en la salud y la necesidad de un cambio sistémico
noviembre 17, 2020
La ONU alertó respecto al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, el incremento de las temperaturas y el derretimiento de glaciares. Los impactos en la salud, la necesidad de modificar las patrones de consumo y detener la pérdida de biodiversidad.
Vista aerea de la Central Eléctrica de Carbón en Lausitz, Alemania.
Foto: Paul Langrock / Greenpeace

Investigaciones de dos organismos de Naciones Unidas confirman el agravamiento de la crisis climática, el aumento de la temperatura global y el incremento de las concentraciones de dióxido de carbono (CO2). De continuar así, el planeta se dirige hacia el colapso climático, sanitario y social. Destacan la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (que provocan el cambio climático y el aumento de temperatura), disminuir los niveles de consumo, proteger el agua y la biodiversidad.

“Declaración sobre el estado del clima mundial 2019” es el título del informe de la Organización Metereológica Mundial (OMM -organismo de Naciones Unidas-). Sistematizó estudios de una veintena de instituciones científicas e informes de organismos climáticos nacionales y destacó que el quinquenio 2015-2019 comprendió los cinco años más cálidos de la historia. También señala que hubo un pico en las concentraciones de CO2 (gas clave en el calentamiento global).

La OMM explica que los récords de temperatura en la Antártida estuvieron acompañados de “episodios de fusión de hielo a gran escala, hechos que incidirán en el ascenso del nivel del mar a un ritmo cada vez mayor”. Y destaca que es “constante y prolongada” la pérdida de hielo también en el Ártico. Al mismo tiempo, y con directa relación, en 2019 “el nivel medio del mar a escala mundial alcanzó el valor más elevado del que se tienen datos”.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, fue contundente en el prólogo del informe: “Se nos acaba el tiempo para conjurar los peores impactos de la alteración climática y proteger a nuestras sociedades de los efectos inevitables que se avecinan”.

El cambio climático es producto del aumento de la temperatura por la acción humana e implica cambios drásticos en el ambiente (inundaciones, sequías, derretimiento de glaciares). La causa principal es la emisión de gases de efecto invernadero, principalmente el dióxido de carbono (CO2). La quema de combustibles fósiles (gas, petróleo, carbón) está entre los principales causantes. El informe de la ONU hace eje en el cambio climático, pero no apunta a los responsables. Es que las grandes potencias económicas son las principales culpables: el 76 por ciento de las emisiones provienen de los países del G20, encabezados por China, Estados Unidos, la Unión Europea, India, Rusia, Japón y Alemania.

Mucho peor que el coronavirus

El informe de la Organización Meteorológica Mundial asegura que la crisis climática impactará de llena en el aspecto sanitario: “La salud de las personas y los sistemas sanitarios pagan un precio cada vez más alto a causa de las condiciones de calor extremo”. Precisa que los efectos en la salud incluyen enfermedades y muertes relacionadas con el calor; lesiones y pérdidas de vidas humanas asociadas a tormentas violentas e inundaciones; incidencia de enfermedades transmitidas por vectores y por el agua; empeoramiento de las enfermedades cardiovasculares y respiratorias por la contaminación del aire.

Explica que los cambios en las condiciones climáticas desde 1950 facilitaron la transmisión del virus del dengue por el mosquito Aedes, lo que aumentó el riesgo de contraer la enfermedad. “La incidencia mundial del dengue ha aumentado de manera drástica en los últimos decenios, y alrededor de la mitad de la población mundial corre actualmente el riesgo de contraer la infección”, alertó la ONU. Y precisó que, solo en 2019, en América se registraron de 2,8 millones de casos de dengue.

El titular de la OMM, Petteri Taalas, lamentó lo que sucede con la pandemia del conoravirus y las miles de muertes, pero alertó que la crisis climática “es mucho peor”.

“El virus tendrá un impacto económico a corto plazo, pero las pérdidas serán masivas si pensamos en el calentamiento global. Estamos hablando de un problema de mayor magnitud, con consecuencias en la salud de las personas y en nuestras sociedades mucho más graves», alertó.

“Adoptar medidas urgentes”

La Asamblea de Naciones Unidas para el Medio Ambiente es el mayor espacio internacional en la temática. Su investigación «Perspectivas del Medio Ambiente Mundial » brindó una foto del clima global: nueve millones de personas mueren cada año por la contaminación del aire y el agua, desaparecieron el 40 por ciento de los humedales (desde 1970) y, a nivel global, se desperdicia el 33 por ciento de los alimentos (la mayor parte en los países «desarrollados»).

Uno de los lemas del informe, de 745 páginas, es «planeta sano, personas sanas». Precisa que 2300 millones de personas (uno de cada tres habitantes del mundo) no tienen acceso a servicios de saneamiento adecuados. Cada año mueren 1,4 millones de personas por enfermedades prevenibles (como diarrea) asociadas al agua potable contaminada.

En las conclusiones la ONU es concreta: «Las actividades antropógenas (humanas) han degradado los ecosistemas de la Tierra y socavado los cimientos ecológicos de la sociedad«. Aclara que es necesario «adoptar medidas urgentes a una escala sin precedentes para detener y revertir esa situación y proteger así la salud humana y ambiental». Algunas de las medidas esenciales son reducir la degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad y la contaminación del aire, la tierra y las aguas; mejorar la gestión del agua, mitigar el cambio climático y reducir la quema de combustibles fósiles.

La ONU resalta el rol protagónico de los pueblos originarios: «Las poblaciones indígenas desempeñan un papel fundamental en la protección de la diversidad biológica al ofrecer soluciones innovadoras de acción desde la base e impulsadas por ellas mismas, basadas en los conocimientos tradicionales y el enfoque ecosistémico».

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