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Bayer-Monsanto: un nuevo maíz transgénico resistente a doce pesticidas
La multinacional alemana solicitó la aprobación de una nueva semilla que evidencia la creciente dependencia del modelo transgénico a los cócteles químicos.
octubre 28, 2020

MON 87429 es la nominación del nuevo maíz genéticamente modificado que Bayer-Monsanto busca lanzar al mercado. Se trata de un tipo de maíz con genes “apilados genéticamente”, que le confiere resistencia a la fumigación de hasta doce pesticidas diferentes.

Glifosato, dicamba, glufosinato, 2,4-D y ocho herbicidas del grupo ariloxifenoxipropionato son los venenos a los que es resistente la nueva semilla transgénica de Bayer-Monsanto. MON 87429 es el primer cultivo desarrollado con tolerancia tanto al dicamba como al 2,4-D y  también está cubierta con el insecticida neonicotinoide, de alta letalidad para las abejas.

La nueva semilla transgénica fue presentada para su aprobación y comercialización ante la Food Standards Australia New Zealand (FSANZ), la agencia para la aprobación de alimentos de Canadá y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea. 

Muchos de los químicos a los que es resistente la nueva semilla están calificados como probables cancerígenos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras que otros son disruptores endócrinos y producen diversos problemas de salud y daños a la biodiversidad.  

Cóctel de herbicidas 

“Permitir que un alimento sea rociado con un cóctel de herbicidas tóxicos que tienen un historial de efectos crónicos en la salud, es irresponsable y pone en peligro la salud pública”, advirtió la vocera de la Red Nueva Zelanda Libre de Transgénicos (GE-Free NZ), Calire Bleakley. 

La organización neozelandesa recordó que las autoridades de ese país –al igual que en el resto del mundo, como lo reveló la filtración Monsanto Papersse han basado en investigaciones insuficientes, datos inexactos y puramente teóricos para aprobar semillas transgénicas más sencillas. El hecho de que la nueva semilla de maíz lanzada por la empresa química sea la primera resistente al dicamba y al 2,4-D, entre otros 10 agroquímicos, evidencia los límites del modelo de producción atado al paquete tecnológico, que ensaya como única respuesta a la resistencia generada por las malezas más y más complejos cócteles de venenos.