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Tigre reconoce la propiedad comunitaria de tierras indígenas
El Concejo Deliberante ratificó el convenio respecto al territorio de la comunidad indígena Punta Querandí. Se da luego de más de una década de lucha y beneficia a los pueblos Guaraní, Kolla y Qom.
diciembre 28, 2020
Tigre reconoce la propiedad comunitaria de tierras indígenas
Foto: puntaquerandi.com

El Concejo Deliberante de Tigre aprobó el proyecto de ordenanza que convalida el acuerdo entre la Comunidad Indígena Punta Querandí y el intendente Julio Zamora, firmado en noviembre pasado. De esta forma, reconoce el derecho a la propiedad comunitaria del predio de una hectárea ubicado en la desembocadura del arroyo Garín en el Canal Villanueva, en la localidad de Dique Luján. Con el acuerdo, Tigre se convierte en uno de los primeros distritos del conurbano bonaerense en reconocer el derecho a la propiedad comunitaria de los pueblos originarios. La comunidad indígena de Punta Querandí está formada por personas que pertenecen a los pueblos Guaraní, Kolla y Qom.

Desde Punta Querandí explicaron que el convenio no “entrega tierras”: la comunidad ya se encuentra en posesión del territorio. Como se afirma en los fundamentos del acuerdo, se regulariza “una realidad preexistente reconocida institucionalmente por el Municipio mediante el Decreto 259/2018” que declaró de interés legislativo las actividades realizadas en Punta Querandí. El hecho busca “subsanar una parte de la deuda pendiente para con los pueblos indígenas en la búsqueda hacia una reparación histórica”, afirma el convenio.

Territorio sagrado y comunitario

Punta Querandí es un territorio comunitario, sagrado y educativo de una hectárea que conserva restos arqueológicos indígenas de mil años de antigüedad. Está ubicado en una zona de enterratorios ancestrales que corren riesgo por la construcción de megaemprendimientos de barrios privados.

Desde hace más de una década el lugar es protegido por las familias de pueblos originarios que allí desarrollan su espiritualidad y sus culturas a través de talleres de enseñanza abiertos a toda la sociedad. «Los barrios privados destruyen los sitios sagrados de los pueblos indígenas en Tigre y Escobar», afirman los integrantes de la comunidad.

A partir de 2004, ante la aparición de restos arqueológicos ancestrales en el paraje Punta Canal, un lugar rodeado de megaemprendimientos inmobiliarios, comenzó a constituirse la comunidad indígena Punta Querandí, integrada por familias de distintos pueblos originarios. Sus objetivos fueron resistir la avanzada de los barrios privados, proteger los humedales, frenar la destrucción de enterratorios humanos milenarios y fortalecer la identidad indígena en la región.

La lucha por la tierra

En 2007 se inició un extenso conflicto con la desarrolladora de barrios privados Eidico, que pretendía convertir Punta Querandí en un amarradero para yates del complejo náutico Villa Nueva, el cual desde fines de los años 90 arrasó con casi mil hectáreas de humedales y destruyó lugares sagrados (como el sitio arqueológico Arroyo Garín).

En 2017, el empresario Jorge O’Reilly, presidente de Eidico, inició una demanda de desalojo contra la comunidad indígena. Sin embargo, a fines de 2019, la desarrolladora cedió a la Municipalidad el dominio de la parcela en conflicto, en el marco del Decreto-Ley 8912/77 que dispone la entrega de un porcentaje de tierras por cada emprendimiento inmobiliario.

El siguiente paso fue el acuerdo entre la comunidad Punta Querandí y la Municipalidad, que se anunció en febrero de 2020 y se firmó el 16 de noviembre. El documento garantiza que la parcela donde se asienta la comunidad será transferida con título comunitario. Además, el gobierno tigrense se comprometió a colaborar en lo referido a los talleres educativos, infraestructura, sostenimiento y proyectos productivos.

Hacia la agroecología

Desde la comunidad Punta Querandí indicaron que los próximos objetivos en el territorio serán profundizar “el trabajo cultural y educativo así como los proyectos de agroecología y de producción con oficios tradicionales”.

Por otra parte, en ese territorio confluyen las demandas de la Unión de Pueblos Originarios de Tigre y Escobar. Entre ellas, el reconocimiento de los idiomas originarios, el financiamiento de salones comunitarios, el apoyo a las producciones y la entrega de tierras a familias indígenas, entre otros.