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La Antártida se derrite a más velocidad
Estudios publicados recientemente indican un incremento récord de las temperaturas de la Antártida y un rápido ritmo de derretimiento del hielo en ambos extremos polares por el cambio climático.
octubre 28, 2020

Dos estudios publicados en la revista científica Nature Climate Change dan cuenta del impacto que el cambio climático tuvo en los polos en los últimos 30 años: subas de temperatura por encima del promedio mundial en la Antártida y un nivel de derretimiento de los hielos árticos y antárticos que incrementó en 1,8 centímetros el nivel global de los mares, aumentando el peligro de inundaciones en las ciudades costeras.  

Desde 1990, los registros de temperaturas en la Antártida revelan un incremento del 0,6°C por década, tres veces mayor al promedio mundial. Esa es la advertencia que surge de la investigación encabezada por Kyle Clem, investigadora de la Universidad Victoria de Wellington en Nueva Zelanda, quien junto a otros seis expertos internacionales analizó las estadísticas y datos meteorológicos antárticos. 

“Durante las últimas tres décadas, el Polo Sur ha experimentado un calentamiento récord, estadísticamente significativo,  de 0,61 ± 0,34°C por década”, precisa el estudio publicado en Nature Climate Change como “Calentamiento récord en el Polo Sur durante las últimas tres décadas”. “El Polo Sur parecía estar aislado de lo que sucedía en el resto del mundo, pero el calentamiento se intensifica como uno de los más fuertes del planeta”, señaló Clem. 

Según precisa el estudio, la fuente de calor que elevó las temperaturas está a 8.000 kilómetros del punto de estudio: “El calentamiento resultó de una fuerte anomalía ciclónica en el mar de Weddell causada por el aumento de la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico tropical occidental”, señala la investigación. 

“Hay un calentamiento natural que se da en el trópico del Pacífico ecuatorial, en la zona de El Niño. Cuando se produce una alteración tan fuerte en un punto, en especial, en una masa de agua inmensa, con una capacidad calorífica tan grande, se generan impactos en muchos lados”, explica Matilde Rusticucci, docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA e integrante del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU. 

La experta integrante del IPPC, en diálogo con la web Nexciencia, subrayó que los estudios sobre cambio climático giran en torno de un incremento de la temperatura global de 1,1 ºC desde principios del siglo XIX y el estudio encabezado por Clem reveló una suba de 1,5 ºC en la Antártida en solo tres décadas

El cambio climático impacta en ambos polos 

Otro estudio publicado en Nature Climate Change, encabezado por Thomas Slater, investigador del Centro de Observación y Modelado Polar de la Universidad de Leeds, alerta sobre el ritmo de derretimiento de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida. Desde que empezaron a ser monitoreadas por satélite, el derretimiento de la Antártida generó un aumento en el nivel global del mar en 7,2 milímetros y Groenlandia contribuyó con 10,6 milímetros.

El análisis se enfoca en los registros de los últimos 30 años y revela que el nivel global del mar aumentó 1,8 centímetros a causa de la pérdida de las capas de hielo en ambos extremos polares. 

En ese sentido, el estudio sobre “Las pérdidas de la capa de hielo siguen las proyecciones de aumento del nivel del mar de alto nivel” aporta proyecciones poca alentadoras al advertir que, si el nivel de deshielo se mantiene, los mares podrían elevarse otros 17 centímetros para finales de siglo. Esto surge de las últimas mediciones que muestran que los océanos del mundo están aumentando 4 milímetros cada año. Ese aumento en el nivel global de los mares expondría a 16 millones de personas a inundaciones costeras anuales, analiza el estudio.  

“Eso sería suficiente para duplicar la frecuencia de las inundaciones por tormentas en muchas de las ciudades costeras más grandes del mundo”, apuntó Anna Hogg, coautora del estudio en el que también participó el el Instituto Meteorológico de Dinamarca. 

«Aunque preveíamos que las capas de hielo perderían cantidades cada vez mayores de hielo debido al calentamiento de los océanos y la atmósfera, la velocidad a la que se están derritiendo se ha acelerado más rápidamente de lo que podíamos haber imaginado«, lamentó Hogg.