Por Vecinos de Esquel y Trevelin Autoconvocados por los Incendios Forestales
Hace un mes, después de una tormenta eléctrica, se detectó un pequeño foco de incendio en una zona intangible sobre una margen del Lago Menéndez en el Parque Nacional Los Alerces (Chubut). Desde entonces, el Parque Nacional enviaba, diariamente, un grupo de brigadistas navegando por el lago para vivir la frustración de no poder acceder al lugar en forma terrestre. Todos sabíamos que la única posibilidad de atacar el fuego era mediante medios aéreos, pero también se observaba que con un sólo helicóptero con balde no se podría resolver la situación. Hoy, el Parque Los Alerces arde. No fue sólo la sequía, existe también un Estado irresponsable.
El Parque Nacional Los Alerces es una de las áreas protegidas más bonitas del país. Es un lugar que ha sido cuidado y protegido desde 1937. Un parque que por su belleza paisajística y cuidado tan extremo fue declarado Patrimonio Mundial en junio de 2017. Este parque, el nuestro, es el único Parque Nacional que cuida y protege la especie arbórea más longeva del mundo, el Fitzroya cupressoides o Alerce Patagónico. Esta especie arbórea habita el bosque andino patagónico desde hace 5486 años aproximadamente.
El bosque de alerce crece en la zona núcleo del parque nacional, dentro del bosque valdiviano. Para conocerlo es necesario embarcarse y navegar hasta llegar al lugar donde habita "el abuelo", como los conocemos desde siempre: un alerce de 2600 años. Ahí, en esa zona intangible, es donde comenzó el incendio. En esa zona conviven, Alerces, Coihues, Ñires, Lengas, Cañas Colihues, Huan Huan, entre muchas especies más. Cada árbol, cada arbusto del bosque es un refugio y hogar de diferentes aves, insecto y animales como del Pudú, (el ciervo más pequeño del mundo), el Huemul, (Patrimonio Natural), Monito del Monte, Gato Huiña, Gato Montes, Pumas, Chucaos, Pájaros Carpinteros, entre muchísimas especies más.

Lo más bello de este parque en particular, es su gran y variada biodiversidad, ese gran ecosistema prístino, bien equilibrado que hoy está ardiendo. Se está quemando todo nuestro parque y nos toca el alma a todos, no sólo a los que habitan y trabajan de manera directa en esta área protegida, sino a todos. “Se está quemando nuestra historia, nuestro hogar, el lugar con mayor carga de vida que tenemos. Se quema nuestro bosque, el lugar que visitamos, disfrutamos, cuidamos y consideramos nuestro hogar. Por eso, no entendemos qué pasó.
¿No había ningún avión hidrante o helicóptero que pudiera llegar a ayudar a los pocos brigadistas y guardaparques que están poniendo el cuerpo desde diciembre? Ahora está en llamas la zona núcleo, el corazón de nuestro parque nacional, la zona de recreación, Lago Verde, Lago Rivadavia, el sector de río Arrayanes ayer comenzó a arder en ambos lados. Las familias que habitan en el lago están intentando salvar lo que pueden de las llamas. A nosotros los locales nos afecta de manera directa e indirecta.
Nos destruye no solo la temporada, nos destruye el territorio que cuidamos, protegemos y difundimos como un lugar digno de disfrutar y trabajar de manera sustentable. Nuestra calidad de vida se nos está yendo con las llamas. La posibilidad de una vida social, económica y ambiental sustentable se nos está yendo con cada perdida arbustiva y arbórea en este incendio.
El Parque Nacional Los Alerces, como Patrimonio de la Humanidad, debería haber tenido a disposición, desde el primer día, aviones hidrantes. Sí, desde el primer día, por su importancia ambiental, por su gran biodiversidad, por el cuidado de los glaciares que lo habitan. El Patrimonio Mundial, Parque Nacional los Alerces arde y es necesario que nos expliquen por qué.
El rayo, lo entendemos… Ahora, la pasividad de los días siguientes, luego de la denuncia, de las imágenes del incendio, ¿cómo lo explican? ¿Cómo se explica la decisión de sólo observar “como viene el incendio”, “como avanza…”? ¿Cómo no se contó antes con los aviones hidrantes para lugares intangibles sin posibilidad de acceso terrestre? ¿Por qué no se actuó a tiempo?
